Rusia está cambiando. Los tiempos de Gorbachov y de Yeltsin, cuando Moscú parecía indiferente ante cualquier medida militar de Estados Unidos, incluso contra sus tradicionales “amigos” como Irak o Yugoslavia, han pasado a la historia. Hace poco, el Kremlin sólo “lamentaba” la existencia de los nuevos planes de Defensa Estratégica de EE.UU. Ahora, resulta que ya tiene una “respuesta adecuada”.
¿Cómo será esta contestación? Serguéyev no dió detalles. Pero la prensa rusa los desvela sin discreción. Por supuesto, su país no va a gastar miles de millones para montar un sistema de Defensa Estratégico parecido al estadounidense. No tiene dinero para esto. Así que los rusos se aprovecharán de lo que llaman “destrucción de todos los acuerdos sobre las armas estratégicas” por parte de Estados Unidos.
Un experto ruso en armamentos, Evgueni Miasnikov, opina que lo más fácil será dotar a los misiles estratégicos “Topol-M” con cabezas nucleares múltiples. No habrá nunca sistemas de defensa que puedan con un ataque masivo de estos misiles. Es de recordar que, hoy en día, dichas cabezas están prohibidas por el START II.
Así que, esta vez, los rusos no van a callarse. Y para que quede claro, un regimiento activa sus misiles de última generación. Mientras, el propio ministro hace un “regalito” navideño más al futuro inquilino de la Casa Blanca: visita Teherán y da cordiales abrazos a los ayatolás –bestias negras de la Casa Blanca- deseosos de hacerse con armas más sofisticadas.
Desgraciadamente, todo esto no son bromas de los Santos Inocentes. Huele demasiado a una nueva confrontación y carrera armamentista.

¿Una nueva carrera armamentista?
Servicios
- Oro Libertad
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida