Las tornas han cambiado. La última entrevista de José Maria Aznar y Juan José Ibarretxe ha significado un cambio de rumbo en la iniciativa política en el País Vasco. La primera muestra ha sido la entrevista entre el ministro del Interior y el consejero de Interior del Gobierno vasco.
Después del 13 de mayo, el Gobierno, especialmente José María Aznar, se quedó desconcertado por los resultados de las elecciones autonómicas. Había otras expectativas, que en ningún caso se cumplieron. Las previsiones sobre una victoria de los partidos constitucionalistas no llegaron a producirse, y el desánimo apareció sin previo aviso. El propio presidente del Gobierno ha tardado tiempo en recobrar el pulso en esta cuestión, aunque al final lo ha conseguido. Primero con una serie de declaraciones encadenadas en las que, durante el mes de julio, ha ido dejando las cosas en su sitio y abordando sin miedo la cuestión central del llamado "autogobierno".
Lo ha vuelto a hacer, más tarde, planteando muy certeramente la estrategia de la entrevista con Ibarretxe. A ese encuentro, el jefe del Ejecutivo de Vitoria llegaba con una aparente actitud de iniciativas y propuestas, todas ellas basadas con el concepto de soberanía. Incluso, Ibarretxe había puesto el terrorismo, al menos de palabra, entre sus prioridades. Todo indicaba que marcaba con inteligencia sus "tiempos" tras el triunfo electoral.
Pero en esto llegó el 30 de julio. En La Moncloa, entre comentarios sobre el Tour de Francia, sobre Joseba Beloki y sobre el gimnasio del presidente, Aznar dio la vuelta a la tortilla.
Hasta ahora el nacionalismo pedía, y el Gobierno central decía: ¡No! Ahora las cosas han cambiado, están cambiando. Las seis propuestas de Aznar sobre la colaboración en la lucha contra el terrorismo y la iniciativa sobre una educación más ecuánime en el País Vasco tienen son la clave. Un claro ejemplo lo tenemos en la reunión Rajoy-Balza. El Gobierno ahora propone y es el nacionalismo el que está a la contra, el que ahora aparece como negativo y no dispuesto a ceder. Hasta ahora, sólo se hablaba sobre las propuestas nacionalistas. Ahora tendrán que hablar también sobre las iniciativas del Gobierno de Aznar.
La reunión de los responsables de Interior de los dos Gobiernos es el primer botón de muestra. La iniciativa está en Madrid, en Vitoria han pasado a la defensiva. Madrid propone y Vitoria se escuda en la negativa. Por el momento, Aznar esta ganando la partida. Ahora hay que desarrollar la estrategia.

Recobrar la iniciativa
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