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¿Y quién es la rana Gustavo?

Las "fichitas" que ha elaborado el Partido Socialista y que algún estratega de "medio pelo" ha filtrado a la prensa, pone en evidencia las verdaderas carencias de los socialistas. Cuando faltan menos de dos años para las elecciones generales, y con unas municipales y autonómicas a medio camino, el PSOE mantiene una actitud inexplicable en política. Se empeña en esquivar el verdadero reto de cualquier partido que se precie, insisten en no elaborar un verdadero programa electoral con propuestas y alternativas a la gestión realizada por el Partido Popular en seis años de Gobierno.

No le falta razón, en esta ocasión, al portavoz del Partido Popular, Rafael Hernando, cuando califica a los dirigentes socialistas de teleñecos y acusa a Rodríguez Zapatero de elaborar tebeos infantiles. Ciertamente, al leer con detenimiento estas directrices políticas en forma de fichas "cuasi" escolares, se perciben algunas actitudes incompatibles con la eficacia política: simplicidad, nula imaginación, incapacidad de propuestas y un concepto de la política exclusivamente destructivo.

Desde luego que en condiciones normales el "organizador" Blanco debería responder a algunos preguntas básicas: ¿Para quién están escritas estas anotaciones más cerca de la interpretación teatral que del sólido mensaje político?. ¿Donde está la imaginación, imprescindible para que la actividad política esté al servicio de los ciudadanos, como primer objetivo?. ¿Cuál es el programa del Partido Socialista con el que pretenden ganar unas elecciones generales?. Demasiadas preguntas sin respuesta que demuestran la desorientación real del Partido Socialista. Muchos formalismos. Todo formalismo, pero ningún fondo que ofrezca solvencia política y efectiva.

No cabe duda de que la crítica de la oposición al Gobierno está en cualquier guión político que se precie. Pero en el tono y en el contenido de esa crítica es donde se encuentra la credibilidad de una alternativa política. Y a día de hoy, lo único cierto es que el Partido Socialista no ofrece credibilidad a los ciudadanos desde un programa electoral serio, pero es que tampoco se creen ellos mismos la posibilidad de ganar unas elecciones generales sin ofrecer un programa coherente y atractivo. Las famosas "fichitas", además de enseñarnos una estrategia simplista y destructiva, confirman que la actual dirección del PSOE no sabe, o no quiere, articular un verdadero discurso con dimensión nacional que afronte las grandes cuestiones que preocupan a los ciudadanos y que unifique el mensaje político de un partido con muchos gallos "incontrolados". En el PSOE se refugian en la imagen, descuidando los objetivos programáticos. Una forma de actua, que esconde el miedo a afrontar la realidad interna de un "reino de taifas". Zapatero lidera un partido con el mismo logotipo pero con distintos intereses internos. Y eso se paga en las urnas.

Desde el PP comparan al PSOE con Barrio Sésamo la afamada serie infantil de televisión. Nos dicen, en este juego de palabras, que Pepín Blanco es Epi y que Jesús Caldera es Blas. Pero... ¿quién es la rana Gustavo?. Se aceptan apuestas.

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