Menú

¿Qué podemos esperar de la Comunidad del 3%?

en la Comunidad del 3% en la que se impuso un silencio obligado sobre el Carmelo puede ocurrir cualquier cosa. Todo vale en la clase política catalana antes de romper el imaginario encanto del

A cuatro días de la votación parlamentaria sobre la reforma del Estatuto catalán nos encontramos con que el "guirigay" que se está montado es considerable. Aunque ciertamente no sabemos sí estamos ante una pura escenificación artificial previa al acuerdo, o por el contrario el enfrentamiento político es real como la vida misma. Sea como fuere, de la Comunidad del 3% podemos esperar cualquier cosa. Los políticos catalanes han vivido del conchabeo y del pacto bajo cuerda durante años y años; y en estos momentos pueden pactar cualquier texto, por muy disparatado que parezca.
 
La reforma del Estatuto catalán comenzó siendo una cesión de Zapatero para la suprevivencia política de Maragall al frente del "tripartito" y se ha convertido en una auténtica explosión del modelo nacional. Inicialmente se podían interpretar las cesiones de unos y otros como objetivo para llegar al poder; cesiones -todo hay que decirlo- llenas de cobardía, mezquindad e irresponsabilidad. Ceder y claudicar como únicos métodos para perpetuarse en el poder. Ahora cuando en Cataluña están en la mitad de la legislatura se dan cuenta de que se encuentran en un callejón sin salida y quizá por ello el resultado final puede ser "dinamita pura".
 
La trifulca montada tiene, en estos momentos, una dimensión política que nadie controla. Por lo que la situación institucional que vive Cataluña gracias a estos desvaríos políticos es de alto voltaje. Y lo es por muchas razones, pero especialmente por una: en la Comunidad del 3% en la que se impuso un silencio obligado sobre el Carmelo puede ocurrir cualquier cosa. Todo vale en la clase política catalana antes de romper el imaginario encanto del "oasis catalán". Las cosas son así, hasta el punto de encontrarnos en un momento de difícil predicción. Dos años de legislatura, sin reforma del Estatuto puede convertirse en una componenda que salpique a todos los que viven precisamente del pacto bajo cuerda.
 
Por todo esto, al escuchar al ex-presidente del Gobierno José María Aznar cuando habla sobre un cambio de régimen en Cataluña sin consultar a nadie confirma la realidad de los hechos. Nos encontramos en un punto de inflexión peligroso para la estabilidad institucional, imprevisible para la estabilidad política y lleno de irresponsabilidad por la actitud de Zapatero. El jefe del Ejecutivo ha vuelto a demostrar que es incapaz de dar un golpe de la mesa en los momentos claves, por mucho que baile al son de la "alianza de las civilizaciones". Y los hechos demuestran que, aunque la cercanía nos impida ver todos los matices, estamos en el momento central de la actual legislatura.

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal