
Habitualmente los equipos de élites, los grandes, aspiran a todo en cada temporada basando su fútbol en varios factores. Se necesita una buena plantilla, calidad, un buen ataque, un portero fiable, defensas solventes, estrellas que marquen la diferencia, fondo de armario y como no, regularidad. Dicha regularidad se consigue, sobre todo, cuando puedes encontrar un once estable que te permita imponer tu idea de juego en la mayor parte de la temporada. Si esto no ocurre, por mucho que tengas a Maradona y Messi jugando en el mismo equipo, no vas a ganar títulos.
El Atlético es un equipo con una regularidad tremenda en uno de esos factores, pero no en el aspecto positivo sino en el negativo. El Atlético es experto en tener a sus centrales lesionados durante gran parte de la temporada o, como mínimo, no disponer de los dos mejores en un tanto por ciento alto del curso. Los titulares son Savic y Giménez. Digo titulares en la teoría porque en la práctica es muy complicado verles jugando juntos. Incluso a veces es muy difícil verles por separado. Siendo grandísimos centrales y jerarcas de manual, no están y el equipo lo paga. Son dos de los mejores del equipo. No exagero. Para mí son dos de los mejores jugadores del Atlético. Cuando están, eso sí.
En lo que va de curso, es decir, en seis partidos jugados, Savic y Giménez han jugado juntos... en cero partidos. ¡En cero! Ni uno solo han coincidido. Además, Savic lleva fuera ya un total de cuatro partidos y Giménez se perdió el debut en Getafe, el choque ante el Celta y también se perderá, como Savic, el partido frente al Bayer Leverkusen de la Champions. Ojo, Felipe también ha estado lesionado gran parte de la pretemporada y del inicio de curso. Traducción: te queda Mario Hermoso.
Con este panorama, cuando escucho la frase de "el Atlético de Simeone ya no defiende como antes" sufro calambres por todo el cuerpo ya que esa frase es cierta, pero tiene que ser explicada. ¿Cómo va a defender igual que antes si en el pasado Godín y Miranda lo jugaban casi todo y ahora el Cholo tiene que tirar de Reinildo y Witsel para crear una línea de zagueros convincente? ¿Cómo va a defender igual si el año pasado tuvieron que jugar hasta Vrsaljko y Kondogbia de centrales en Oporto porque no había mucho más? ¿Cómo no va a tener el Celta tres ocasiones el otro día nada más comenzar el partido si los dos mejores centrales del equipo no han estado juntos ni un solo día desde que empezó la temporada? Lo raro, señores y señoras, es que el Atlético defendiese igual. Eso sería lo raro.
Este Atlético vive los partidos nervioso y tenso porque sabe que desde hace mucho tiempo que o es contundente en ataque o, como mínimo, uno o dos goles acaban dentro de la portería de Oblak. Los centros laterales son un suplicio para la defensa del Cholo. ¿Saben qué evitaría muchos goles tras centros laterales? ¡Centrales titulares que despejen centros laterales! Boom, sorpresa. Pues bien, Savic y Giménez no suelen estar para despejar esos balones y cuando están lo hacen por separado porque uno de los dos tiene problemas. Felipe y Hermoso, con su nivel actual, tampoco ayudan.
Que esto siga pasando en un equipo que encima juega con tres centrales es un delito capital. Es un ejemplo más de que algo no se está haciendo bien en el club, en la dirección deportivo o en el propio banquillo. O Simeone no pide o a Simeone no le dan. Quieres jugar con tres centrales, solo tienes cuatro y llevas varios años viendo como la mayor parte de ellos están continuamente lesionados. Es como intentar vivir en el polo norte sin calefacción dos años seguidos. Si sobrevives al primero, no seas tan tonto de repetir el mismo error al siguiente. No sé, no lo veo tan difícil. Debe serlo, al parecer.
Lo más desesperante es que, como suele pasar en el Atlético, no hay nadie que dé la luz de alarma. Se repite el error año tras año. Como quedar entre los cuatro primeros, vale, aquí no pasa nada. Ambición, cero. Como el Cholo se inventa cada año una fórmula para sostener al equipo, ya sea tirando de milagros o poniendo a Witsel y Reinildo de centrales, en los despachos se acepta pulpo como animal de compañía. Eso sí, luego, cuando las cosas van mal, la culpa es del juego, no de que un equipo grande que quiere aspirar juegue con tres centrales y como mucho tenga dos sanos. Menudas fábulas.
