Menú

La ignorancia tiene remedio

Algo de especial tienen que tener los empresarios para que consigan beneficios cuando otros cierran por pérdidas insoportables.

Algo de especial tienen que tener los empresarios para que consigan beneficios cuando otros cierran por pérdidas insoportables.
MADRID, 09/02/2023.- La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra (i), conversa con la responsable de Igualdad, Irene Montero, durante el pleno del Congreso de los Diputados este jueves. EFE/ Fernando Villar | EFE

La afirmación del título puede parecer muy rotunda, porque si, como se dice, la ignorancia tiene remedio, cómo es posible que haya tantos ignorantes.

Cuando hablamos de ignorancia, es decir, escasez de conocimientos que deberían poseerse, no solemos pensar en la ignorancia absoluta –carencia total de conocimientos– sino de la ignorancia relativa, es decir, de aquellos conocimientos que, supuestamente, debería tener nuestro interlocutor.

Es esa ignorancia la que nos sorprende, nos aturde, nos desorienta, sobre todo cuando se dispone de medios de aprendizaje para eliminar tales carencias. Por ello, mantener esas carencias es de su exclusiva responsabilidad.

Hace unos días hemos contemplado cómo una figura representativa de tantas otras –el empresario– era objeto de ignominia, difundida por todos los medios. ¿Era sólo ignorancia, o había un componente ideológico? Prefiero lo primero a lo segundo; lo primero se puede remediar, aprendiendo, aunque sea tarde, lo que es un empresario.

Será Joseph A. Schumpeter quien atribuirá al empresario los avances en la economía real. Si la actividad económica permaneciese en un estado estacionario, en un equilibrio general –precio igual al coste medio total–, donde los beneficios extraordinarios serían imposibles, tampoco habría adelantos ni mejoras. Sin embargo, la economía se nos presenta con fluctuaciones: a tiempos eufóricos, siguen las depresiones. Ahí vamos a encontrar al empresario.

Éste, para Schumpeter, (Business Cycles, New York, 1939), es quien, en el escenario descrito, con su innovación, rompe el equilibrio, pasando a una situación de beneficios empresariales, que mantendrá hasta que otros empresarios –los seguidores–, imiten su innovación, crezca la producción y disminuyan los precios y desaparezca aquel beneficio.

Por innovación entendemos una nueva mercancía, un nuevo mercado, nuevos modos de producción, nuevas materias primas… Ese es el empresario innovador, que originará avances, salvo que, de existir errores, provocarán su desaparición.

Frank H. Knight fija su atención en el empresario como sujeto capaz de asumir riesgos en momentos de incertidumbre, cuando otros, en tales circunstancias, rehúyen su entrada, hasta que la incertidumbre finalice. Así, el beneficio obtenido del primero es el premio al riesgo asumido (Risk, Uncertainty and Profit, Boston, 1921).

Otra visión es la de Israel M. Kirzner que, partiendo de que la economía real no está en equilibrio, hay actividades económicas que producen beneficios, mientras otras no pueden soportar las pérdidas, desapareciendo.

¿Quién es, para Kirzner, el empresario? Es aquel que, en ese mundo real, tiene una especial capacidad –sensibilidad– para percibir qué actividades –presentes o futuras– proporcionan beneficios, y, a ellas dirige su atención, renunciando al resto (Perception, Oppotunity and Profit, Chicago, 1973). El mismo mundo está abierto a todos, pero unos lo perciben y otros permanecen al margen.

Concluyendo: algo de especial tienen que tener los empresarios, tan denostados por los más ignorantes, para que consigan beneficios, cuando otros cierran por pérdidas insoportables.

Concluyendo: no todo el que se considera empresario lo es necesariamente. Así, no lo es quien, urdiendo malas artes, consigue explotar una concesión pública, o cuantiosas subvenciones para compensar sus pérdidas.

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal