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El Madurogate, visto desde aquí

La captura de Maduro fue tan espectacular, tan de película, que no creo ser malpensada si apunto que parece más diseñada por la inteligencia israelí que por la americana.

La captura de Maduro fue tan espectacular, tan de película, que no creo ser malpensada si apunto que parece más diseñada por la inteligencia israelí que por la americana.
MADURO | canva

Tres hurras por la caída de Nicolás Maduro, cuya "extracción" por los Delta Force será todo lo legalmente opinable que se quiera, pero al menos no se ha muerto en la cama. Que no sé si aquí estamos para dar muchas lecciones a según quién. En Venezuela se empieza a perfilar una Transición más parecida a la española de lo que a algunos nos cuesta admitir.

Franco aguantó porque logró convencer a su único aliado internacional, los Estados Unidos, de que después de él vendría no el diluvio, sino la democracia. Lo cual se consiguió a pesar de algunos intentos de reventarlo tan notorios como el atentado de ETA contra Carrero Blanco, diga lo que diga la leyenda abertzale y progre. Maduro convenció a Washington de que la democracia sólo entraría en Venezuela por encima de su cadáver y ahí le tenemos, camino de una condena por narcotráfico (paradójicamente, el más inane de sus crímenes…) que seguramente les mantendrá a él y a su señora y "primera combatienta" entre rejas lo que les queda de vida.

Vale la pena leerse los cargos del "indictment", del proceso contra Maduro, la señora de Maduro, un hijo de Maduro y algún delincuente más, entre los que destaca Diosdado Cabello. Clamorosa ausencia en cambio de Delcy Rodríguez, de su hermano Jorge o de Vladimir Padrino, todavía jefe de las fuerzas armadas venezolanas. ¿O sería mejor decir fuerzas desarmadas, visto su glorioso y pasivo papel en la madrugada del viernes 2 al sábado 3?

La captura de Maduro fue tan espectacular, tan de película, que no creo ser malpensada si apunto que parece más diseñada por la inteligencia israelí que por la americana. Hay que ser muy máquina para entrar, salir llevándote al presidente del país -todo lo ilegítimo que tú quieras, pero atrincherado en un búnker de acero dentro del Pentágono venezolano…-, y todo eso sin dar ocasión ni a entrar en guerra.

Ciertamente caben pocas dudas de que eso no se consigue sin apoyos en el interior. Está claro que a Maduro le vendieron pues eso, Delcy Rodríguez, su hermano Jorge y puede que Vladimir Padrino también esté en el ajo. Diosdado Cabello igual de entrada no, pero ya veremos.

La escasa sutileza de Donald Trump al designar expresamente a Delcy Rodríguez su interlocutora, desairando a la legítima líder opositora María Corina Machado, confirma estas sospechas y hasta sitúa bajo una nueva luz la rocambolesca "extracción" de la misma Machado para ir a recoger el Premio Nobel de la Paz. ¿Urgía quitarla de en medio para evitar que algún bolivariano febril tratara de cargársela ayer, de seguir María Corina en Venezuela…o para evitar que esta valiente mujer saliera a la calle, llamara a los demócratas a marchar tras ella y diera al traste con el traspaso de "poderes" diseñado y pactado por Trump con los herederos del chavismo?

Lo que hace el presidente de Estados Unidos tiene una perversa y pragmática lógica. Es más fácil negociar la defensa de tus intereses (el petróleo) con alguien que sólo piensa en salvar su culo, con perdón, que con alguien como María Corina, dispuesta a salvar todo un país. ¿Debemos sentirnos decepcionados y hasta ultrajados por esto? Sí, pero con cautela. Después de esperar tantos años, no vayamos a perder la paciencia ni la cabeza por unos meses más.

De acuerdo con las propias leyes venezolanas, ya tardan en declarar a Maduro "presidente ausente", lo cual obligaría a convocar elecciones en 30 días. Bendiciendo a Delcy y despreciando a María Corina, Donald Trump para el reloj. Eso es así. Tan así, como que puede dejar de serlo en cualquier momento. Si Trump se toma en serio la Doctrina Donroe -su personalísima versión de la Doctrina Monroe…-, lo normal es pactar ahora con el diablo y mañana ya se verá. ¿Se acuerdan de cuando Adolfo Suárez juró a los militares no legalizar jamás el PCE, y va y lo legaliza en plena Semana Santa? ¿O cuando Juan Carlos juró los principios del Movimiento para nunca hacerlos cumplir?

Quiero creer, necesito creer, que ese es el plan: dar tiempo a lo que queda del chavismo a recoger sus ganancias, también sus pérdidas, para abandonar progresivamente el poder evitando un baño de sangre. El mismo Maduro podría haberlo hecho así porque se le ofreció. Ante su cerrazón, otros le han pasado por encima y han pactado sin él. Durante un tiempo veremos gobernar Venezuela como esos partidos en crisis que nombran una gestora, bajo el ojo de halcón de la Casa Blanca.

Será feo. Muy feo. Pero piénsenlo despacio: peor sería obligar a Edmundo González Urrutia a hacer de presidente de transición títere, manchando el futuro con la misma sordidez del presente. Mejor que el trabajo sucio lo haga quien lo tenga que hacer y que una oposición limpia, firme, sepa no bajar la guardia ni perder comba. Aguardando su momento. Exigiendo desde ya la liberación de los presos políticos y el principio del fin de la represión.

¿Que es una vergüenza mercadear democracia por petróleo? No te digo yo que no. Ni que sí, si ningún representante de la pomposamente autoproclamada "legalidad internacional" está dispuesta a mover un dedo para evitarlo. ¿Dónde han estado todos esos que ahora se rasgan las vestiduras en más de veinte años de atroz y feroz dictadura en Caracas? ¿Qué han hecho?

Lo cual me recuerda a cómo empezaba este artículo: preguntando cómo se ve el Madurogate desde aquí. Bueno, no me extraña que en Sumar y en Podemos estén de los nervios porque se quedan sin una de sus fuentes históricas de financiación. Las franquicias locales del chavismo ya no van a poder seguir vendiendo papeletas porque ya no habrá décimo premiado detrás. Como en Villamanín, pero con mala leche.

En cuanto al PSOE, la cosa es menos evidente, más vidriosa. Veo muchos análisis de gente que le tiene muchas ganas a José Luis Rodríguez Zapatero y se hace muchas ilusiones de que esto sea el principio de su fin. No lo tengo yo tan claro. ¿Cómo sabemos que él no ha sido el mediador entre Trump y Delcy? ¿Y si esos "buenos oficios" que ofrece Pedro Sánchez se los habían comprado ya, como cuando quitaron a Edmundo González de en medio? En resumen y para acabar: luces largas y mucha fe en la democracia. Llegará. Tiene que llegar. Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando, la virtud y honor. Ahora los venezolanos de bien nos necesitan más que nunca.

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