
El acontecimiento de Venezuela ha dejado a la mayoría de la prensa española fuera de juego. Los analistas españoles se resisten a indagar en qué consiste la novedad de lo sucedido. Trump está avalado por el Derecho de Gentes. Lo nuevo es negado por desconocimiento o por "soberbia" resentida. Se niega nuestra "castita" intelectual a estudiar. Por prejuicio, o peor, por estulticia se niega a entender qué está pasando. Se condena o se aplaude, para el caso es lo mismo, la acción del gobierno de Trump, e inmediatamente se desprecia lo novedoso del asunto; más aún, se obstinan en no reconocer su factor decisivo que, a partir de ahora, no es otro que la imprevisibilidad e indeterminación de todas las acciones políticas que no se sometan a la disciplina militar, o mejor, a la fuerza impuesta por la Administración de Trump. Nadie, ni siquiera una IA omnisciente, sería capaz de prever cómo acabará, seguramente, el problema clave de los últimos cuarenta años: la aparición de los Estados narco-terroristas que impiden el desarrollo normal de las democracias occidentales.
Venezuela, sí, ha sido el modelo de esos Estados del Mal, del Eje del Mal, mezcla endemoniada de terrorismo, tráfico de drogas y la ceguera intelectual y política del llamado mundo occidental. Venezuela, sí, el modelo clave del Estado Narco-Terrorista ha contado con la estrecha colaboración, por un lado, de los comunistas de todas las latitudes del mundo, aunque se han destacado los de orígenes cubanos, españoles, rusos y chinos, los países vinculados a las teocracias islamistas de corte terrorista, como Irán; y, por otro lado, Chávez y Maduro siempre contaron con la colaboración estrecha de algunos países europeos, entre los que destaca España, especialmente durante los gobiernos de Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez, aunque tampoco pueda salvarse de esa colaboración el período de Rajoy. Aquí nadie debe engañarse. Venezuela ha contado con el respaldo de la flor y nata del comunismo y, por supuesto, de la llamada socialdemocracia europea, entre ellos se cuentan también los partidos populares de la UE, que ni es social ni democrática, en realidad, no pasa de ser un pastiche, un adefesio democrático…, la socialdemocracia sólo es un conglomerado de partidos que han construido un artefacto político, la UE, que nos está llevando a la ruina económica, social, moral y política. La prueba de esa colaboración de la UE con el régimen criminal de Venezuela es el manifiesto ridículo y melifluo de la Comisión sobre la acción militar que ha descabezado a la tiranía venezolana; los burócratas europeos no quieren reconocer lo obvio: en todo régimen tiránico está justificado el tiranicidio; ni siquiera quieren oír hablar que ésta sea una doctrina europea cuyos padres fundamentales son Tomás de Aquino, el padre Mariana y, en general, todo el Derecho de Gentes (Internacional) de la Escuela de Salamanca. Sí, el Derecho de Gentes respalda a Trump…
Pues eso, en línea con la correcta e "inane", intelectualmente hablando, UE, los periodistas, analistas y todo bicho viviente de España con una página donde escribir, casi todos ellos esbirros del PSOE o del PP, quieren que la tiranía de Venezuela se arregle de la noche a la mañana. Y arremeten sin ton ni son contra el libertador Trump…, copio unos cuantos "titulares" del ABC del día 6 de enero para que se hagan cargo del problema que "denuncio": EE.UU. "sólo pretende el petróleo", "las dudas bombardean Venezuela", "escribir esta crónica clavetea el ataúd de mi propia esperanza", "Venezuela para mí, Ucrania para ti", "Gatopardo en el Caribe", "Trump muestra su cara más obscena", y así podría seguir citando titulares del citado ABC o de otros periódicos españoles que muestran sus dudas, o mejor dicho, su falta de entendederas para explicar la grandeza y la novedad que ha traído el Acontecimiento más importante de nuestra época: acabar con una tiranía empezando por liquidar al tirano. Siento vergüenza ajena de quienes, escondidos en sus falsos saberes y palabrería de mala literatura, desprecian a quien ha tenido el coraje y la inteligencia, la preparación intelectual y jurídica, y sobre todo la decisión política y militar para intentar acabar, se dice pronto, con el modelo de los modelos de Estado Narco-Terrorista: Venezuela. El principal escollo de nuestro tiempo para un genuino desarrollo de la democracia, que ha contado con la colaboración de todas las fuerzas del mal del planeta, es eliminado con la palabrería de los medios de comunicación españoles contra Trump. Terrible.
