
En los últimos años, el Atlético de Madrid ha lucido Wanda como principal patrocinador del Metropolitano, pero visto lo visto, nunca mejor dicho, quizá lo mejor sería que una óptica, la que sea, ponga su nombre en la fachada del estadio rojiblanco. La razón es simple: el tremendo incremento de visitas de los aficionados colchoneros a su oftalmólogo de confianza para saber si las camisetas del Atlético tienen efectos raros en el diseño o si el problema viene de un caso serio de astigmatismo.
Por un lado hay una noticia positiva para esos aficionados y es que su vista está perfectamente, pero claro, la parte negativa es que lo que ven en las equipaciones de su equipo es, por desgracia, tan real como la vida misma. Algo está pasando con Nike últimamente porque desde que el Atlético llegó al Metropolitano y cambió de escudo, casi todas las camisetas que se han diseñado, sobre todo para las primeras equipaciones, son horrorosas. Sí, horrorosas. "Bueno, el diseño intenta evocar las formas descaradas de...". Que no, que son feas hasta decir basta. Son tan extrañas en sus diseños que algún seguidor se ha tomado dos cañas en la previa del partido y cuando ha llegado a la tienda y ha visto efectos difuminados, efecto pintura a brochazos o rayas mal pintadas para evocar no se sabe el qué, ha tenido que preguntar a sus amigos si en vez de dos cañas se había tomado diez.
Repasemos los ‘monumentos al arte moderno’ de Nike con el Atlético desde la 2017-2018. En el primer año del nuevo escudo y del Metropolitano, Nike optó por el efecto zarpazo en la camiseta del conjunto de Simeone. Como si un oso, el del madroño imagino, hubiese atacado la indumentaria del equipo. La camiseta era tan extraña que conozco gente que no se la compró ni siquiera después de que con ella Fernando Torres levantase su único título con el Atlético, la Europa League de Lyon. Ni eso les hizo gastarse el dinero en ese zarpazo al buen gusto. Un año después, efecto ondas sonoras en el centro de la camiseta. ¡Toma ya! ¡Saoko Nike Saoko! Otra obra de arte que no gustó y a seguir.
Pasamos a la camiseta del curso 2019-2020, la más bonita. Una camiseta normal. Líneas rectas. Sin efectos del Wordart del Power Point. Roja y blanca. Normal. ¿Sería el principio de un cambio de enfoque? Pues no, la verdad. Al año siguiente, camiseta de diseño elegante con un cuello que gustó a la mayoría, pero de nuevo en la reunión de creativos alguien tiró de imaginación y lanzó al aire una proclama: "¡Pongamos las rayas rojas como las que pinta fuera de la línea mi hijo de 3 años!". Y alguien, lentamente, se puso de pie y empezó a aplaudir. "¡Máquina, eres una máquina!". Y el Atlético, ok a todo. Igual que este año cuando el mismo John Galliano del fútbol u otro diferente tiró de iluminación nocturna para recomendar que la camiseta colchonera tuviese el efecto "te lanzo pintura con mi brocha". ¡Y también coló! De hecho esta temporada, Carrasco, Joao Félix y compañía parecen alternar pintarle la casa nueva a Koke con ir rápido al campo a jugar con la camiseta de faena.
Pues bien, Nike no ha tenido aún suficiente con lo comentado anteriormente y si todo se oficializa, como suele pasar con las camisetas que filtra meses antes de su estreno el portal Footy Headlines, el Atlético lucirá el nuevo modelo con efecto "alguien me ha echado algo en la copa y las rayas rojas se mueven". ¡Toma ya! Ríete tú de los diseños de Calatrava, que aquí llega Nike para subir la apuesta y marear a la afición del Atlético con una camiseta que si giras la pantalla del móvil a velocidad normal te puede servir para hipnotizar a tus enemigos. Y sí, el Atlético, si nada cambia, ok a todo. En serio, ¿alguien sabe qué le ha hecho el Atlético a Nike? ¿Es una venganza? ¿Los diseñadores llegaron ahí tras ser guionistas en Los Serrano? ¿Salieron del final de Perdidos? ¿Qué ocurre? Ahora entiendo los ojos del nuevo Indi. ¡Hasta la mascota no da crédito a lo que ve!
Lo dicho, busco respuestas. Si alguien sabe qué le ha hecho el Atlético a Nike que me lo diga. Os pido ayuda porque a mí, de momento, me dicen que nada y no me lo creo. Aquí pasa algo. O no, que no descarto que todo esto sea del mareo que me pillo cada vez que veo la foto de la nueva camiseta. A saber...
