Da gusto cuando la prensa salmón se dedica a la información económica. La Gaceta de los Negocios: "Los Albertos ficharon en 2001 a la inventora de la carta de Urbanor". Según este diario, Alberto Alcocer tuvo que reconocer ante el juez que en 2001 (dos años antes de que apareciera la carta anónima) su abogado autorizó a la documentalista Gloria Álvarez a la que aseguraban no conocer a recabar información sobre el caso Urbanor siempre que, textualmente, no hubiera "conflicto de intereses". Es decir, siempre que fuera favorable a los Albertos. Álvarez tendrá que volver a comparecer como imputada por delito de falsificación.
Expansión dedica su primera a otra noticia polémica: "CNMV disputa a Hacienda el control de las grandes fortunas". Dicen que el presidente de la Comisión, Manuel Conthe, está dispuesto "a plantar cara" a Hacienda tras la oleada de actas abiertas contra las simcav. Parece que Conthe le ha dicho a Solbes que la CNMV es la única con capacidad para decir qué es una Simcav, mecanismo de ahorro utilizado habitualmente por las grandes fortunas.
Cinco Días también dedica su apertura a esta cuestión: "Los gestores se encaran a Hacienda por la inspección de las Sicav". La patronal de las gestoras, Inverco, también, según Cinco Días, "está plantando cara" a Hacienda en su defensa de que las Sicav tributen al 1% por cotizar en Bolsa y depender de la CNMV, en vez de al 35% del habitual Impuesto de Sociedades.
La noticia central de la portada de Cinco Días es para el nuevo invento de la ministra Trujillo: "La VPO se abre a las rentas medias". El límite de renta familiar para comprar una vivienda de protección oficial se amplía de los 35.000 euros anuales hasta los 42.000. Seguro que los primeros en frotarse las manos serán aquellos que a los precios de la VPO añaden el pico en negro que obligan a pagar, más lo que cobran por trasteros y plazas de garaje.
Terminamos con la noticia de portada de La Gaceta: "ACS arrebata a Veolia un macrocontrato en Francia". La constructora presidida por Florentino Pérez ha metido de lleno la cabeza en el "inexpugnable" mercado de la construcción francés al ganar el contrato de una planta de residuos en Marsella por 1.000 millones de euros.
