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HAMBURGO

Una ciudad para cualquier excusa

¿Un fin de semana? ¿Una ciudad para volver? ¿Negocios o placer? Hamburgo sirve para todo. El tópico de una Alemania aburrida no funciona aquí. Buenos museos, excelente ópera y una vida callejera elegante y asequible. Una escapada de fin de semana a Hamburgo es un regalo perfecto.

Pedro Madera
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Nada más comenzar a caminar por Hamburgo nos vemos obligados a cruzar varios puentes. Vayamos donde vayamos hay que esquivar canales, vías y cauces de aguas que cruzan de un lado a otro la ciudad. Lo que mucha gente no sabe es que sus habitantes la conocen como la Venecia de Alemania. El agua es el cauce de la riqueza en esta ciudad.
 
Así que el turista no va a tener más remedio que cruzar muchos de los más de 2.300 puentes con que cuenta la ciudad para adaptarse a su situación. El río Elba y el lago Alster han marcado desde su fundación el desarrollo urbanístico de Hamburgo. Y la verdad es que es admirable observar cómo, a pesar de ello, se ha creado un núcleo urbano bien estructurado.
 
Lo segundo que nos llamará la atención es la cantidad de bicicletas que circulan. Esto es algo que ocurre también en otras ciudades europeas, pero los españoles estamos poco acostumbrados a ver esto. Hay partes incluso con semáforos destinados a controlar su circulación. Los carriles bici están presentes en casi todos los lugares con tráfico.
 
Estas son las primeras sensaciones de un paseo en el que el pasado y el futuro se entremezclan. Hay zonas en las que hoteles modernos y grandes almacenes conviven con parques y mansiones del siglo XVIII. Pero todo queda olvidado en el momento en que descubrimos el impresionante edificio Rathaus. Es el Gran Ayuntamiento de estilo renacentista, que resulta impactante hasta para aquellos que hayan visto de todo.
 
El puerto.Y precisamente de todo es lo que tiene Hamburgo. No sólo puede presumir de sus puentes y de sus gentes, sino también de ser una ciudad realmente completa. Tiene su propio distrito de negocios: el Hauptbahnhof. Cuenta con un muelle con instalaciones ultramodernas que contrastan con almacenes medievales y de finales del siglo XIX. Y cuenta también con los muelles de Landungbbrüken, reconocidos como parte de uno de los puertos más eficaces y modernos. Pero también dan la posibilidad a los turistas de viajar en la embarcación Rickmer Rickmers. Este antiguo barco llegó a navegar hasta las Indias.
 
Precisamente en la zona del puerto es donde disfrutamos con las vistas de algunos edificios que no deben dejar de visitar. Es el caso de la iglesia de St. Katharinenkirche, que tuvo que ser restaurada tras sufrir daños importantes en la Segunda Guerra Mundial. Si seguimos avanzando por las viejas calles de Hamburgo llegaremos al barrio residencial más antiguo, el Krameramtswohnungen. La visita puede tomar un perfil más cultural en caso de que visitemos el museo de Hamburgische Geschichte. Aquí podremos ver la evolución de la ciudad. Tras visitar la iglesia más importante, la de St. Michaeliskirche, nos dirigimos a la zona norte, muy diferente a todo lo visto hasta ahora.
 
Si hemos sacado a pasear nuestra tarjeta de crédito no nos podemos marchar sin comprar algo de ropa. Algo que no es de extrañar, teniendo en cuenta que de aquí han salido grandes diseñadores como Lagerfeld, J. Sander o Joop, en las zonas cercanas al lago. Pero no gasten todo en las tiendas, porque todavía queda por visitar uno de los barrios más conocidos de Hamburgo. Estamos hablando de St. Pauli.
 
Exterior de un club nocturno de St. Pauli.La tranquilidad la encontrarán en Grosse Freiheit, Hans-Albers-Platz y Davidtrasse. Calma que puede romperse en el Erotic Art Museum, que nos puede dar una idea de lo que ocurre, o ocurría, en St. Pauli por las noches.
 
Pero antes de recomendar algunas zonas para pasarlo bien una vez puesto el sol les recomiendo visitar el Fischmarkt. Conocerán la mejor lonja de la ciudad. El olor a pescado fresco no deja de llamar la atención en Alemania. Aunque, eso sí, si quieren recoger buen pescado tendrán que madrugar.
 
Y llegamos a Reperbahn, una calle de casi un kilómetro repleta de luces de neón y animación nocturna. Tanto es así que al barrio antiguo de St. Pauli se le ha llegado a denominar “la Babel del Pecado”. Pero no todo es fiesta nocturna. Vale la pena recorrer el barrio tranquilamente durante el día, y conocer sus calles y edificios en primera persona.
 
La verdad es que apetece más pasear que salir por las noches. Porque Hamburgo es la ciudad más verde de Europa. El 50 por ciento de su territorio está compuesto de agua, bosques o campos, y tiene un total de 1.400 parques y jardines. Otra excusa más para venir a Hamburgo, desconectar y visitar una de las ciudades más atractivas de Europa.
 
 
Dónde comer
– La Mer (An der Alster, 9; teléfono: 040 24834040). Platos por 20 euros.
Weite Welt Restaurant Bar & Bistro (Grosse Freiheit, 70; teléfono: 040 3191214). Menús por 46 euros.
Restaurant Fischerhaus (St. Pauli Fischmarkt, 14; teléfono: 040 314053). Excelentes pescados por 15 euros.
 
Dónde dormir
Kempinski Hotel Atlantic (An der Alster, 72-79; teléfono: 040 2888770). Habitación doble desde 270 euros.
Hotel Schanzenstern (Sant Pauli. Bartelsstrasse, 12; teléfono: 040 4398441). Habitación doble desde 51 euros.
– Hotel Sternschanze (Schazenstrasse, 101; teléfono: 040 433389). Habitación doble desde 39 a 46 euros.
– Hotel Monopol (St. Pauli. Reeperbahn, 48; teléfono: 040 311770). Habitación doble desde 50 euros.
 
Oficina de Turismo de Alemania
C/ San Agustín, 2 (Plaza de Las Cortes). Teléfono: 91 429 3551.
 
www.alemania-turismo.com
www.hamburg.de
www.hamburg-tourism.de
www.lufthansa.es
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