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Masoquismo del PP en Navarra, Madrid y Cuba

La decisión de los dirigentes del Partido socialista en Navarra de pactar con los partidos de Estella para desalojar al PP de varias alcaldías navarras disputa el protagonismo en los editoriales de prensa a la crisis del PSOE en Madrid. La Razón también dedica un editorial a criticar la callada por respuesta practicada por nuestra ministra de Exteriores ante las manifestaciones e insultos que la dictadura castrista ha lanzado contra España y contra su presidente de Gobierno.

Tienen estos tres asuntos, en nuestra opinión, un claro denominador común, y es la masoquista pasividad del PP ante estos hechos, que no sólo le afectan como partido directamente sino también a la dignidad de los ciudadanos que este partido representa. La mayoría de los medios se limitan —y eso, en el mejor de los casos— a denunciar la “desobediencia” a Zapatero de los socialistas navarros, a rechazar las “insinuaciones” o “calumnias” que relacionan al PP con la deserción de Tamayo y Saez, o, como vimos la semana pasada respecto a Cuba, a denunciar la abyecta naturaleza de la dictadura castrista.

Sin embargo, ningún diario exige al PP que convoque, con carácter de urgencia, el Pacto por las Libertades y reclame al PSOE un ultimátum para la expulsión de los disidentes navarros que han pactado con los partidos que suscribieron el Pacto de Estella. Tampoco ningún editorial reclama a los dirigentes del PP que lleven a los tribunales a quienes calumnian a este partido relacionándolo con la deserción de Tamayo y Saez. Tampoco ha habido —con la tardía excepción de La Razón de hoy— diario alguno que haya exigido a nuestro Gobierno una respuesta contundente a la dictadura castrista por sus manifestaciones que constituyen la mayor retahíla de insultos que haya sufrido nuestro país y su Gobierno provenientes de los dirigentes de otro Estado desde que se instauró la democracia en nuestro país.

La Razón parece ser el único que empieza a salir de este denominador común y hoy se atreve tímidamente a criticar a nuestro Gobierno —sin pasar, eso sí, de nuestra ministra de Exteriores— por su pasividad ante la actitud del dictador caribeño, quien además de los insultos y de las manifestaciones se ha atrevido a cerrar el centro cultural español en La Habana.

En realidad, La Razón, más que la pasividad, lo que se atreve a denunciar es la “serenidad” de nuestro Gobierno, que “contrasta con la firmeza expresada por el ejecutivo italiano ante similares despropósitos” de Castro.

Como si, desgraciadamente, la voluntad de nuestro Ejecutivo no fuera otra que la de pasar página y hacer como si aquí nada hubiera ocurrido, La Razón advierte a nuestra ministra que “el de los hechos parece ser el único lenguaje que entiende la dictadura castrista”, mientras incita a nuestra ministra a “pasar de las palabras a la acción”. Tenemos que entender que La Razón se refiere a establecer sanciones económicas cuando dice que “hay que evitar de una vez, como ejemplo, que las arcas de la nomenclatura comunista sigan nutriéndose a costa de unos ciudadanos convertidos en esclavos por cuenta ajena”.

Respecto a la traición del PSOE al Pacto por las Libertades en Navarra, este diario considera que “no debería quedar impune esta actitud que, mientras admite por la vía de la realidad y los hechos que tanto vale apoyarse en los votos de los exGil en Andalucía, con los independentistas en Cataluña o incluso con los proetarras en Navarra, acusa al PP de no exigir a los dos diputados socialistas que devuelvan sus actas”.

Estamos, obviamente de acuerdo con La Razón en esta apreciación, aunque, a diferencia de este diario, nos parece que el PP debería haber ido mucho más lejos de lo que lo ha hecho Arenas al pedir a Zapatero de forma meramente retórica que expulse a los cargos socialistas que han pactado con los firmantes de Estella en Navarra. El PP debería haber sido más ponderado ante la gravísima violación del pacto por las Libertades cometido por los socialistas en Navarra y haber convocado de forma solemne e inmediata a Zapatero a quien se le debía de haber dado un ultimátum para ejecutar esa expulsión y cumplir así con el Pacto que su partido firmó con el PP. Si el partido de Aznar no afronta con la suficiente solemnidad y gravedad la deserción al constitucionalismo de los socialistas navarros, el pacto por las libertades bien puede acabar siendo para el PP una mordaza que le impida denunciar la traición socialista. De esa forma, la llamada a “respetar el matrimonio constitucionalista” —valga la metáfora—, en lugar de servir para impedir las aventuras extramatrimoniales, sólo supondría de hecho una imposibilidad para el cónyuge engañado de airear en público los cuernos de los que ha sido víctima. Y, si no, tiempo al tiempo.

En cuanto a El Mundo, su editorialista se limita en un primer momento a informar de que “los socialistas navarros lograron alcaldías con los votos no sólo del PNV y EA, sino también de Aralar y de candidaturas radicales que no fueron anuladas por el Constitucional”. También el editorialista, aunque no mente el Pacto por las Libertades, nos informa de que esa acción va “contra la estrategia de pactos aprobados por los órganos del partido y que prohíbe los acuerdos con el PNV y, se da por supuesto, con las formaciones independentistas más radicales”.

El Mundo, sin embargo, se contenta con la hipócrita e incoherente actitud de la dirección del partido socialista que se ha limitado a abrir un expediente a los concejales navarros. Para El Mundo, “el secretario de Organización, José Blanco, ha hecho lo correcto”. Vamos, como si esto del “expediente” supusiera en el PSOE algo así como el fin político del expedientado... También tenía abierto un “expediente”, Tamayo, y eso no fue óbice para que el partido lo pusiera de candidato en las listas del partido a la comunidad de Madrid...

El País tampoco se aparta mucho de esa línea cuando considera que lo de Navarra es “un problema más para Zapatero, acusado por el PP de incumplir por las derivaciones en materia de alianzas del Pacto por las libertades”. Este diario se queda en una tibia critica a los “infractores navarros” por alegar “desconocimiento por parte de la dirección central de las condiciones concretas de su trabajo en las localidades gobernadas por la derecha”. Para este diario, “el coche bomba desactivado por la Ertzaintza en Bilbao el mismo sábado vino a recordar la excepcionalidad de la situación del País Vasco y Navarra como condicionante de la política de alianzas”.

Pasemos, por último a la crisis del PSOE en Madrid, en la que también son notorios la pasividad y el masoquismo con la que el PP está soportando las insinuaciones y las calumnias que lo relacionan con la “espantá” de Tamayo y Saez. El titular del editorial del ABC —“Que intervenga la justicia”— no apela al PP para que se defienda judicialmente de esas insinuaciones. Por, el contrario, es al PSOE a quien le pide ABC que, “sin más demora, denuncie “esa trama de intereses ocultos que se han cuajado en torno a inversiones inmobiliarias que habrían quedado en precario tras la previsible constitución de un Ejecutivo autonómico que alteraría el statu quo normativo y programático en toda el área de vivienda, urbanismo e infraestructuras”.

Lo que no parece tener en cuenta ABC es que en esa trama de intereses ocultos los socialistas y sus medios —en este caso, la SER— están implicando directamente al PP. El Mundo por lo menos, sí tiene presente que “el entorno mediático socialista tira por elevación y lanza insinuaciones de que este grupo inmobiliario tiene estrechas relaciones con el PP”.

Como parece que este último diario dedica últimamente sus desvelos más al PSOE que al PP, tampoco reclama a los populares que defiendan su honorabilidad llevando a los calumniadores ante los tribunales. En lugar de eso, El Mundo considera “el PSOE debe medir sus pasos y sus palabras, ya que hasta ahora ni siquiera hay indicios que avalen esa suposición”.

El Mundo considera que el camino emprendido por Zapatero “es valiente —el único posible para preservar su credibilidad— pero también lleno de peligros. Debe llegar hasta el final y depurar todas las responsabilidades internas a las que haya que llegar, pero seguramente le será más fácil encontrar las relaciones peligrosas de Tamayo y su grupo de la FSM que probar el presunto soborno o, no digamos, su instigación política”.

Ciertamente es enternecedor ver a El Mundo tratándo de erigirse como consejero de alguien que, como Zapatero, no dudaría en cumplir cualquier orden de Prisa, incluida la de suicidarse. Si los medios de Prisa ordenan aplicar el ventilador para intentar salpicar al PP, que nadie dude de que Zapatero obedecerá dócilmente. Si Zapatero ha estado comedido —y no tanto— hasta ahora, no hay que olvidar que El País mantuvo la semana pasada un clamoroso silencio editorial, sólo roto ayer en el que aún señalaba que “no es desplazando la responsabilidad hacia el PP como el PSOE de Madrid conseguirá recobrar la credibilidad. Tampoco excluyendo otra salida diferente a la de la recuperación de los escaños. Porque esa recuperación es improbable”.

Ahora bien, una cosa es que Prisa pueda ver perdido a Zapatero y, otra muy distinta, que renuncie a utilizarlo para estrellarlo contra el PP y tratar de perjudicar a ese partido lo máximo posible. Y esta advertencia, no es sólo pertinente para las quiméricas pretensiones de El Mundo, sino también, aunque por razones distintas, para el propio Partido Popular. Si este partido cree que por el silencio editorial de El País durante la pasada semana, Prisa iba a renunciar a seguir tratando de perjudicar al PP en este como en cualquier otro asunto, es que definitivamente los populares no saben con quien se las juegan.

Por si no bastara la forma en que El País acababa su editorial de ayer —“El PP debería preguntarse por qué los supuestos especuladores capaces de comprar voluntades socialistas preferían que, al menos en estas materias, siguiera gobernando la derecha”—, unas horas después salía la SER relacionando ya directamente a los especuladores con el Partido Popular.

El PP es capaz de levantar un toro que ya ha doblado por no saber utilizar la puntilla. Y eso es lo que puede pasar si no corta de raíz las calumnias y las insinuaciones y defiende su honorabilidad vía judicial.


Resumen de prensa

La noticia principal en la mayoría de diarios de difusión nacional sigue apuntando a la supuesta trama oculta tras la deserción de dos diputados en la Asamblea de Madrid, pero sólo dos periódicos, EL PAÍS y EL MUNDO, se hacen eco de las noticias desveladas el domingo por la Cadena SER sobre la supuesta vinculación de un alto cargo del PP –Ricardo Romero de Tejada– con los constructores que, supuestamente, mediaron para que Eduardo Tamayo y Maite Sáez se fugaran de la Asamblea de Madrid, dejando en minoría al PSOE. Romero de Tejada explica en la prensa cuál fue su trato con los constructores, por lo que el asunto, por esa vía, se da por aclarado.

Sin embargo, resulta sorprendente que ningún medio se haga eco, como explica Libertad Digital, del presunto delito cometido por la SER al divulgar información de carácter personal, como lo es la lista de llamadas de Eduardo Tamayo, aunque su móvil se lo pagara el PSOE, como ha reconocido el propio diputado díscolo en declaraciones a la COPE.

Con respecto a esta crisis, hoy se destaca el diario ABC con otros aspectos colaterales, al mencionar que "Zapatero se plantea medidas drásticas en un intento de atajar la crisis del PSOE". Este mismo diario explica detalladamente parte del "Monopoly" en la Federación Socialista Madrileña, pero también destaca unas declaraciones del ex alcalde de Humanes (Madrid), Álvarez Sojo, que confirma que fue expulsado del PSOE por "enfrentarse" con Ruth Porta, mano derecha de Rafael Simancas. En este caso hay mucha miga, ya que el marido de Ruth Porta, Enrique Benedicto, y sus intereses inmobiliarios, serían la clave de la crisis del PSOE en Humanes y el caso de Tamayo no se puede valorar correctamente sin contemplar sus enfrentamientos con Porta y su marido.

Los diarios nacionales también se hacen eco hoy del respaldo de EEUU a las protestas contra Teherán y de la sentencia, de un juzgado de Barcelona, que no considera vejatorio manosear los pechos de una mujer.

TITULARES DE LA PRENSA:


ABC: "Zapatero se plantea medidas drásticas en un intento de atajar la crisis del PSOE", "El Madrid golea al Atlético y toma ventaja en el sprint final de la Liga", "EEUU, UE y Egipto se unen a la guerra de Sharon contra el terror de Hamas" y "Fernando Alonso, cuarto en el Gran Premio de Canadá".

EL MUNDO: "El PSOE prueba con las llamadas que Tamayo tiene lazos inmobiliarios", "El Madrid máximo favorito para ganar la Liga tras golear el Atlético y perder la Real", "La hija mayor de Sadam dice que su padre continúa vivo", "Bush respalda las manifestaciones de protesta contra el régimen iraní" y "Un juez no considera vejatorio manosear los pechos de una mujer y eyacular ante ella".

EL PAIS: "El constructor que apoya al tránsfuga Tamayo negoció con el PP una alcaldía", "Israel alcanza un principio de acuerdo para retirarse del norte de Gaza", "Los Verdes alemanes votan en masa a favor del recorte del Estado de bienestar", "Pedrosa entusiasma a 96.000 aficionados en Montmeló" y "Un tiroteo entre la policía y un grupo armado deja siete muertos en La Meca".

LA RAZON: "El Madrid será campeón si el domingo gana en el Bernabéu", "El PP exigirá a Zapatero que explique por qué pactó con los abertzales en Navarra", "El PNV ya estudia cómo ceder poder a Batasuna", "Blair nombra embajador a un 'halcón' del Peñón", "EEUU alerta de la inseguridad en España a sus turistas" y "Un juez no cree vejatorio manosear los pechos a una mujer".

ARTÍCULOS EDITORIALES:


En el editorial "Que intervenga la Justicia", ABC opina que "lo que se está planteando es un escándalo que el PSOE imputa nada veladamente a personas y empresas ajenas a su propia organización. Que intervenga la Justicia -también el Fiscal General del Estado puede ordenar diligencias informativas- sería un paso tan necesario como el que se dio por el PP y el PSOE cuando los desertores Tamayo y Sáez se quedaron aislados y ambas formaciones renunciaron a cualquier interlocución con ellos".

EL MUNDO titula su editorial "Las relaciones peligrosas de un socialista indigno", y sostiene que "el camino emprendido por Zapatero es valiente -el único posible para preservar su credibilidad- pero también lleno de peligros. Debe llegar hasta el final y depurar todas las responsabilidades internas a las que haya lugar, pero seguramente le será más fácil encontrar las relaciones peligrosas de Tamayo y su grupo de la FSM, que probar el presunto soborno o, no digamos, su instigación política".

En el editorial "Un régimen petrificado", EL PAIS dice que "las manifestaciones de Teherán, estén o no alentadas por EEUU, alimentan la posibilidad de una peligrosa interferencia entre la situación interna del país asiático y la explícita intención estadounidense de impedir, llegado el caso, que el régimen de los ayatolás se convierta en potencia nuclear".

En el editorial "Maniobra socialista", LA RAZON afirma que "si el PSOE considera que le asiste la ética al exigir al PP que no gobierne, ni siquiera con su mayoría, en la Comunidad de Madrid, gracias a la indigna fuga de Tamayo y Sáez, debe demostrarlo en su propias filas. Todo lo demás es retórica y argumentaciones demagógicas para ocultar que lo que vale para la izquierda, incluso aliada con una IU que arropa a Batasuna, es inadmisible cuando las urnas han favorecido a los populares".




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