Todos los diarios dedican un editorial a hacer una segunda relectura de los resultados de las elecciones municipales y autonómicas del domingo para poner más acento en la nueva victoria en la mayoría de ellas de los populares y en el fracaso de las expectativas del PSOE.
El País —que ayer era el único que optimistamente hablaba de un “cambio de tendencia”, de un “panorama más favorable para la izquierda” y de que el PP “había sufrido los efectos de las turbulencias políticas de los últimos meses, desde la huelga general de junio hasta la protesta contra la participación en la guerra de Irak, pasando por la gestión de la catástrofe del Prestige”— cambia sensiblemente de registro y se rinde a la evidencia de que “la esperanza del PSOE de mejorar el registro de 1999, tras un año muy malo para el PP y para Aznar en particular, no se ha cumplido”.
El resto de los diarios, que ayer ya señalaban —aun de forma cicatera— que los resultados “no eran malos” para el PP, le dan ahora más relieve, destacando el “fracaso del PSOE en sus expectativas”. El Mundo ayer hablaba de “Gran victoria política del PP, escaso triunfo fáctico del PSOE” como si la “victoria política” del PP no radicara precisamente en el “triunfo fáctico”de ganar, por mayoría absoluta, el mayor número de elecciones municipales y autonómicas. Era, en cualquier caso, una lectura positiva para el PP que este diario hoy desarrolla señalando que el “PP tiene más motivos para estar contento”.
En esa línea profundiza ABC, que se queda, con todo, corto a la hora de denunciar que “la interpretación de los resultados electorales se ha convertido para los políticos en un complicado ejercicio de equilibrio entre voluntarismo y honradez intelectual”. Una oportuna denuncia que, ciertamente, casa mal con insistir en que “el PSOE puede decir legítimamente que ha ganado con una diferencia de cien mil votos”. Y dale.
Bien está que ABC, a diferencia de ayer, repare hoy en los votos que, bajo las siglas de UPN, ha cosechado el PP en Navarra. Pero ¿se pude saber en qué elecciones, de cuantas se celebraron el domingo, “ha ganado el PSOE con una diferencia de cien mil votos”? Bien está que ABC denuncie que las “valoraciones forzadas sobre el número de ciudadanos que serán gobernados por uno u otro partido, o la referencia histórica que merece esta victoria, no eran los discursos postelectorales a los que aspiraba Rodrígez Zapatero”. Pero ¿acaso no es menos “forzado” el sumar de forma agregada los votos de las diferentes elecciones celebradas el domingo? ¿De qué “victoria” socialista habla este y los otros diarios aunque sea para relativizarla?
Si se quiere hacer una lectura general de los resultados electorales, se puede hacer, pero sumando el número de victorias y de derrotas que cosechan cada partido en cada una de las elecciones. Y el que más victorias ha cosechado es el PP. Si ya para hablar del vencedor en unas autonómicas no vale la suma del número de votos cosechados globalmente en la comunidad —sino la suma de representantes obtenidos por circunscripción— más errado aún es sumar los votos de ámbitos municipales distintos, lo cual supone simplemente negar el ámbito y el carácter de esas elecciones.
Si un jugador de tenis ganara por 6-0, 6-0 dos sets pero perdiera por 4-6, 4-6, 4-6 los otros tres, nadie dudaría de quién ha ganado el partido, por mucho que el otro jugador ganara el mayor número de juegos y de tantos. Hablar de “victoria del PSOE por cien mil votos” en las municipales es una argucia aun mayor, pues suma los tantos ganados, no sólo en diferentes sets, sino también en diferentes partidos.
Parecería que los medios han esperado a ver a quién entregan el trofeo para reparar en las reglas que rigen el partido. No sería tolerable en un comentarista deportivo hablar del ganador de una liga “por número de goles” pero es el denominador común de quienes, dedicándose profesionalmente al comentario político, pasan por alto las reglas electorales y aun repiten la cantinela de que “el PSOE han ganado las elecciones municipales por cien mil votos de diferencia”.
Volviendo a El País, lo más relevante de su editorial de hoy no es que termine por reconocer que “a Zapatero todo le había ido bien hasta ahora. Lo del domingo puede tener algo de decepción”. Con todo, es más significativo los motivos que alega para que se haya producido esa decepción: “No basta la ilusión para transformar en votos una identificación genérica. Ni hay que dar por descontado que el viento del cambio suplirá la debilidad de los equipos y de las estrategias.”
El País, que reconoce que la campaña contra la guerra y la posibilidad de una derrota “movilizó a su vez el voto defensivo de una parte considerable del electorado de Aznar”, parece cuestionar el radicalismo en el que ha caído la oposición al señalar que “a los 25 años de la aprobación de la Constitución los valores democráticos son esencialmente compartidos, y sólo en el País Vasco existe un cuestionamiento serio de los mismos. Seguir planteando los debates políticos en términos de demócratas y antidemócratas carece de sentido. Es la credibilidad de los programas y la eficacia de los equipos para gestionarlos —sentencia El País—lo que determina el voto, sin que la identificación ideológica sea ya un factor condicionante”.
Como crítica a Zapatero no está mal. Pero Prisa y sus medios deberían reconocer su responsabilidad en que el PSOE haya derivado a ese radicalismo y en campañas de pancarta. Como recordarán los lectores, por un día que un editorial de El País dio un toque de atención que reflejaba miedo a que la campaña contra el PP por la guerra fuera a acabar como “un boomerang” contra el PSOE, fueron decenas sus editoriales en los que justificaban “vientos y tempestades” contra el partido de Aznar en un momento en que este partido era víctima de una violencia como no conocía otro en Europa por su respaldo a la guerra.
Era El País el que no paraba de cuestionar “el valor democrático” de un Gobierno que desobedecía las encuestas y las movilizaciones contra la guerra. Fueron los medios de Prisa los que tildaron a Zapatero de “sosoman” durante aquella época de oposición tranquila y moderada al Gobierno, antes de convertirse en “Pancartero”.
Sin duda a El Mundo también se le puede hacer ese mismo reproche en la medida en que el radicalismo del “no a la guerra” del PSOE se alimentaba en mayor medida de sus editoriales. Que ahora vuelva con la cantinela del centrismo tampoco se entiende si es para considerar —como aun hace hoy— que “el Gobierno regional de Madrid es un excelente banco de pruebas de los buenos propósitos de Zapatero”.
No creemos que refleje el buen propósito de enmienda de Zapatero irse a buscar el voto centrista de la mano de los comunistas. Más que “excelente”, consideramos como ABC que el Gobierno de la Comunidad de Madrid se trata de “un banco de pruebas complicado para un PSOE que postula moderación”.
Con todo, y a diferencia de El País, El Mundo, aunque fuera aún más lejos en el asunto de la guerra, no alimentó el mismo radicalismo en el caso del Prestige. Y en cualquier caso, este diario, aunque a veces costara creerlo, no se ha propuesto, como El País y Felipe González, ver al PP rotundamente derrotado.
Sería el colmo de la desfachatez que El País, que ayer mismo daba oxigeno en exceso a Zapatero, pasara ahora a cortarle la cabeza. No lo hace. Se limita a dejar su editorial en algo parecido a la valoración que finalmente hace de los resultados del PSOE: “Una decepción que también puede servir como un aviso a tiempo”. Al final, al pobre Zapatero, nos lo vuelven loco....
Resumen de prensa
El accidente aéreo en el que han muerto 62 militares españoles que regresaban de Afganistán, las negociaciones entre el socialista Simancas e IU para gobernar la Comunidad de Madrid y el proyecto de Constitución Europea son algunas de las noticias que destacan hoy en su portada los periódicos españoles.
ABC: "IU exige al PSOE consejerías clave para darle el gobierno en Madrid" y "Mueren 62 militares españoles que regresaban de una misión de paz en Afganistán".
EL MUNDO: "62 militares de elite españoles mueren en un avión ucraniano alquilado por su bajo coste"; "'El resultado de Trinidad es un fracaso muy fuerte de Rodríguez Zapatero'", dice Ana Botella; "El proyecto de Constitución europea consagra la integridad territorial de sus países miembros", "España apoya la petición de EEUU de levantar la moratoria contra los transgénicos" y Japón/Un terremoto más potente que el de Argelia sólo deja heridos leves".
EL PAIS: "Mueren 62 militares españoles cuando volvían de Afganistán", "Simancas negocia con IU el Gobierno de la Comunidad de Madrid", "El Reino Unido consigue recortar el proyecto de Constitución europea" y "El Defensor del Pueblo revela que los colegios públicos acogen el doble de inmigrantes que los concertados y privados".
LA RAZON: "Tragedia en el Ejército: 62 militares muertos al estrellarse el avión 'alquilado' en que viajaban", "Coincidencia general: Aznar ganó las elecciones" y "Tampoco la guerra pasó factura a Berlusconi en las municipales".
LA VANGUARDIA: "La misión de paz acaba en tragedia", "Joan Clos entona el mea culpa" y "Euforia en los populares, incertidumbre en el PSOE".
EL PERIODICO: "Trágica niebla. Mueren 62 militares españoles en un accidente aéreo en Turquía", "CiU ofrece a Esquerra un pacto amplio" y "Mi gestión ha sido víctima del contexto político general" (Entrevista Joan Clos)".