Lo más destacable que, en nuestra opinión, ofrece el panorama editorial de la prensa de este jueves es el furibundo —aunque inconsistente— ataque que dirige el diario El Mundo contra Cristina Alberdi, los exagerados elogios que este mismo diario y La Razón brindan al ministro de Trabajo —y nuevo portavoz del Gobierno— Eduardo Zaplana, y la mezquina valoración que hace El País de los cambios en el Ejecutivo que los considera meros “premios de consolación” a los frustrados participantes en la carrera de la sucesión de Aznar.
El Mundo aborda la dimisión de Cristina Alberdi de la Federación Socialista Madrileña por su desacuerdo en cómo se ha gestionado la crisis madrileña sin entrar a valorar las razones alegadas por la ex ministra en su decisión. En lugar de ello, El Mundo la denigra como “oportunista” y deja caer la impresión que la dimisión en realidad se debe a “los notorios problemas de encaje de la propia Alberdi, ex presidenta de la FSM, y de su hermana Inés, número dos de la anterior lista de Simancas, con la actual dirección”. El Mundo no se queda ahí y afirma que “la actitud de la ex ministra tendría más credibilidad si sus actuales escrúpulos éticos no chocasen de plano con sus amplias tragaderas ante los crímenes del GAL”. Ocupando este asunto pretérito prácticamente todo el editorial —donde también se recuerda que Alberdi “jamás pidió responsabilidad alguna a Felipe González”— el editorialista concluye alegando una única razón por la que el PSOE no debería expedientar o expulsar a “esta disidente de ocasión”: Porque eso “la convertiría en una mártir política y, de hecho vendría a darle una razón que, hoy, bien poco le asiste”.
Esto de retrotraerse a un error pasado para negar la razón que le pueda asistir a un persona en el presente es una forma de razonar bastante curiosa e impresentable. Otra cosa muy distinta sería dar la razón —o quitársela— a Cristina Alberdi en el asunto concreto que ha motivado su decisión y añadir una cuña en la que se echara de menos una actitud similar ante los gravísimos escándalos pasados del PSOE. Pero no es eso lo que hace El Mundo. Este diario cuestiona exclusivamente las razones actuales de Alberdi y “sus escrúpulos éticos” únicamente en función de lo que hizo en el pasado, en “una prueba del algodón” que no pasaría ni un solo miembro —empezando por Zapatero—de la directiva del PSOE. ¿O es que, acaso, el entonces diputado socialista Rodríguez Zapatero no tuvo “tragaderas”? ¿Acaso pidió “responsabilidades” a Felipe González por los Gal o por cualquier otro escándalo?.
Lo más patético en esta curiosa y selectiva forma que tiene El Mundo de negar el pan y la sal a Alberdi por provenir del felipismo —y por esa única razón—, es que la deriva que denuncia la ex ministra contra la dirección de su partido —no sólo en Madrid sino en muchos otros asuntos como el nacionalismo o la radicalidad en el PSOE— ha sido inducida y bendecida por el propio Felipe González y Prisa. El Mundo en todos estos asuntos sólo ha ejercido, con toda la fuerza y energía que se quiera, meramente de “compañero de viaje”. No vamos ahora a negar el protagonismo de este diario en la divulgación de las llamadas de Tamayo y en el apoyo mediático a la fuga hacia delante emprendida por Simancas, pero esta se gesta y se cocina —que nadie se equivoque— con el visto bueno de Felipe González y de Prisa. Lo mismo pasó con el acercamiento a IU en el caso de la guerra de Irak o el respaldo a la deriva nacionalista en Cataluña ante la que —según El Mundo— “no había que escandalizarse”.
Finalmente, negarse a que el PSOE abra un expediente o expulse a Alberdi porque eso “convertiría a la disidente de ocasión en una mártir política y eso le daría una razón que al día de hoy no tiene”, invalida per se cualquier expediente o cualquier expulsión por muy grave que sea la actitud que se quiere penalizar.
¿Se imaginan —por otra parte— que hubiera dicho El Mundo si el PP hubiera decidido abrir un expediente disciplinario a los escasos políticos de ese partido que se opusieron a la posición del gobierno en la guerra de Irak?
¿Y qué decir de la actitud de la dirección del PSOE que no sólo no ha expulsado sino que ha levantado el expediente a los socialistas navarros que pactaron con los “residuos” de Batasuna para desbancar al PP en varios municipios?. ¿También en este caso las “tragaderas” de El Mundo respecto a Zapatero se deben a que no quiere convertir a esos militantes en “mártires” ni “darles la razón que hoy no les asiste”? Bueno sería saberlo.
La esquizofrenia de El Mundo
En España
Servicios
- Oro Libertad
- Inversión
- Securitas