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Ideas

ECONOMÍA

La destrucción creadora

Pedro Schwartz
Hank Paulson.
El secretario del Tesoro americano, Hank Paulson, apoyado por el presidente Bush, creó –según sus propias palabras muy a su pesar– un fondo de 700.000 millones de dólares para comprar los activos tóxicos del sistema financiero americano. La propuesta causó sorpresa e incluso consternación entre los defensores del sistema capitalista.
LA BATALLA DE LAS IDEAS

¿Pero qué demonios es un neocon?

Rafael L. Bardají
Un fantasma recorre España. Es el fantasma de los neocons. Todo el mundo parece odiarles. Todos les culpan de los males de este mundo y de los del más allá. En el PSOE se les acusa de halcones y militaristas y también, cómo no, de la crisis del sistema financiero. Desde el PP se les juzga por los supuestos excesos de Irak, por haber hecho de Aznar un fiel aliado de Bush y por mantener una bandera y unas señas de identidad con las que no se sienten cómodos quienes impulsan el giro al centro progresista.
ECONOMÍA

La fatal arrogancia del dirigismo financiero

Gabriel Calzada
El mundo financiero está intervenido ad nauseam. Por eso quienes atribuyen la actual crisis internacional a un exceso de liberalismo derrochan fantasía.
ECONOMÍA

La rehabilitación del oro

Juan Ramón Rallo
Una de las explicaciones más extendidas en torno a la Gran Depresión sostiene que su férrea adherencia al patrón oro impidió a la Reserva Federal expandir la oferta monetaria para evitar que los bancos quebraran. Es decir, que la camisa de fuerza del oro abortó el festín monetario que iba a resucitar a los decadentes bancos.
LAS GUERRAS DE TODA LA VIDA

Setecientos mil millones no es nada

Horacio Vázquez-Rial
Como mis lectores habituales saben, mi ignorancia de la economía sólo es comparable a mi tendencia a desconfiar de las cifras que la prensa proporciona, sobre todo, con la finalidad de meternos el terror en el cuerpo (¡y vaya si lo consigue!). La cifra del miedo ha sido en estos días la de los 700.000 millones de dólares que el Congreso de los Estados Unidos concedió, tras ásperos debates, al Gobierno Bush para salvar a unas empresas financieras en riesgo de ruina.