
Hombre y mujer los creó
El padre Juan Antonio Martínez Camino ha presentado la segunda iniciativa de la serie prevista por la Conferencia Episcopal para acercar a pie de calle, la visión cristiana sobre cuestiones de actualidad, en esta ocasión dedicada al matrimonio como base de la familia. Martínez Camino subrayó que "ser hombre y mujer no es algo casual y manipulable, sino que entra en el plan creador de Dios". También añadió que el hombre y la mujer forman en el matrimonio una comunidad "como imagen de Dios que es comunión de Amor", y subrayó que "sólo ellos, hombre y mujer, pueden colaborar en la creación de Dios de esta manera única".
El lema de la campaña de la CEE, tomado de la frase del Génesis "Hombre y mujer los creó", quiere poner de relieve "la base antropológica cristiana sobre el matrimonio". El secretario de la CEE afirmó que "la realidad de la diferencia de los sexos... forma parte del plan creador de Dios" y es un factor esencial del matrimonio.
Martínez Camino afirmó que "la Iglesia no se ha inventado el matrimonio" y que "el matrimonio cristiano no es diferente del que corresponde a la naturaleza de la persona".
Según explicó el secretario de la CEE, el matrimonio se ha entendido desde antiguo como "el lugar de convocatoria de los hijos a la existencia", y ya la cultura pagana vio la necesidad de regularlo en sus leyes. El cristianismo, según Martínez Camino, asume esta realidad natural y le da "su último significado trascendente, de manera explícita".
En este contexto, sostuvo que "el sacramento del Matrimonio pone de relieve la profundidad última" de la unión entre el hombre y la mujer y afirmó que "no todas las relaciones humanas son matrimonio ni pueden serlo".
Martínez Camino recalcó la propuesta positiva de la Iglesia, que es la "buena noticia del matrimonio", y negó que esta nueva campaña de la CEE deba considerarse como un ataque hacia alguien, ya que los obispos tratan de cumplir su misión de la manera más eficaz posible para que los católicos comprendan su fe.
Respecto a las llamadas nuevas "formas de familia", Martínez Camino dijo que el concepto engloba una variedad tan amplia "que no admite un juicio unívoco".
"La Iglesia conoce su existencia", añadió refiriéndose por ejemplo a tíos y sobrinos que viven juntos, pero en sentido estricto "familia es la basada en el matrimonio" la única forma de convivencia que admite "las relaciones de filiación, maternidad y paternidad". "Quienes pretenden oscurecer esta realidad fundamental -y desgraciadamente se pretende- causan un grave daño a la razón y a la sociedad", dijo.
"La Iglesia conoce su existencia", añadió refiriéndose por ejemplo a tíos y sobrinos que viven juntos, pero en sentido estricto "familia es la basada en el matrimonio" la única forma de convivencia que admite "las relaciones de filiación, maternidad y paternidad". "Quienes pretenden oscurecer esta realidad fundamental -y desgraciadamente se pretende- causan un grave daño a la razón y a la sociedad", dijo.
Navidad, una fiesta digna de ser bien vivida
El arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, rechaza en su última carta pastoral la posibilidad de una "Navidad laica", despojada de toda referencia religiosa, y señala las "grietas" por las que "se nos mete el laicismo de Navidad". Entre ellas señala "la fiebre del consumismo y la debilidad religiosa de muchos cristianos". En este sentido, el arzobispo pide "a las familias católicas", que se planteen "cómo quieren celebrar la Navidad", si "como cristianos de verdad" o arrastrados por "el modelo laicista y consumista que lo está devorando todo".
Fernando Sebastián ofrece a los fieles una serie de pistas para vivir profundamente y con sentido esta gran fiesta cristiana: la preparación durante "los cuatro domingos de Adviento, con sus lecturas, sus cantos, sus símbolos propios, que van poniendo poco a poco nuestro espíritu en sintonía con la Navidad".
"El día de la fiesta hay que ir a Misa, y si se puede ir a la Misa del Gallo, mejor. Conviene montar en casa un Belén, pequeño o grande. Mucho mejor que la figura de "Papá Noel" o el árbol de Navidad. Una cosa no quita la otra, pero en una casa cristiana no debería faltar el Nacimiento, grande o pequeño".
Las familias católicas deberían en la "cena de Nochebuena o en la comida de Navidad, rezar un poco, dando gracias a Dios por el misterio de la Encarnación de su Hijo que viene a salvarnos, hay que tener un recuerdo para María y José, cantando villancicos y repartiendo los regalos que queramos".
El arzobispo dice que la "Navidad es una fiesta digna de ser bien celebrada", y afirma que "no es hora de diluir nuestro cristianismo, sino de afirmarlo y vivirlo con tranquilidad y alegría, dando gracias a Dios por lo mucho que nos ha dado y ofreciéndoselo a los demás por si quieren asomarse a conocer la fuente de nuestra alegría".
"Esto es lo moderno, conservar nuestra fe, conocerla y vivirla mejor, y ser capaces de dar testimonio de ella con tranquilidad y espontaneidad, sin molestar a nadie, ni tener miedo de nada ni de nadie", concluye.
Ni gueto ni asimilación
El mensaje de Juan Pablo II con motivo de la próxima Jornada del Emigrante y del Refugiado, invita a superar tanto los modelos "asimilacionistas" como los de "marginación" que pueden desembocar en un nuevo "apartheid".
Al afrontar el desafío que plantea la inmigración en estos momentos, el Santo Padre advierte que la integración no es "asimilación", "que induce a suprimir o a olvidar la propia identidad cultural". "El contacto con el otro lleva, más bien -añade-, a descubrir su "secreto", a abrirse a él para aceptar sus aspectos válidos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno". En nuestras sociedades, marcadas por el fenómeno global de la migración, el Papa propone buscar un justo equilibrio entre el respeto de la propia identidad y el reconocimiento de la ajena. "Es necesario reconocer la legítima pluralidad de las culturas presentes en un país, en compatibilidad con la tutela del orden, del que dependen la paz social y la libertad de los ciudadanos". Según Juan Pablo II, el camino de la auténtica integración implica "la necesidad del diálogo entre hombres de culturas diversas en un marco de pluralismo que vaya más allá de la simple tolerancia y llegue a la simpatía". También advierte que es preciso conjugar el principio del respeto de las diferencias culturales con el de la tutela de los valores comunes irrenunciables, porque están fundados en los derechos humanos universales. En este clima de diálogo, el Papa pide a los cristianos que no renuncien a predicar el Evangelio de Cristo, respetando la conciencia de los demás y practicando siempre el método de la caridad, como ya recomendaba san Pablo a los primeros cristianos.
Nuevo obispo de Tarazona
El sacerdote Demetrio Fernández González ha sido nombrado por el Papa nuevo obispo de la diócesis aragonesa de Tarazona, que había quedado vacante por el nombramiento de Carmelo Borobia como obispo auxiliar de Toledo. Demetrio Fernández nació en la localidad toledana de Puente del Arzobispo hace 54 años. Doctor en Teología Dogmática, es un especialista en Cristología y ha ocupado los cargos de Rector del Seminario de Santa Leocadia y Delegado Episcopal para la Evangelización y Educación en la Fe, en la Diócesis primada de Toledo. En la actualidad es párroco de Santo Tomé y El Salvador en la ciudad de Toledo.
Dos españoles llamados por el Papa a ocupar puestos de especial responsabilidad