
"Debemos tener una gran confianza en el Papa. Él sabe lo que hay que hacer"
La posibilidad de una renuncia de Juan Pablo II por motivos de salud, constituye una cuestión muy personal y del ámbito de la conciencia del Papa. Él tiene todas las capacidades para tomar la decisión más conveniente, considera el Secretario de Estado de la Santa Sede. El cardenal Angelo Sodano formuló ayer su deseo de que este pontificado supere los 32 años de Pío IX" y de que Juan Pablo II llegue a los 92 años de edad de León XIII".
«Las dimisiones dejémoslas a la conciencia del Papa. Si hay alguien que sabe qué es lo que hay que hacer, ése es él», afirmó el número dos del Vaticano, ayer por la tarde al inaugurar la Librería Internacional Juan Pablo II, situada en el Brazo de Carlomagno, junto a la plaza de San Pedro del Vaticano.
El cardenal Sodano subrayó que el Papa “ama a la Iglesia más que nadie, y sabe qué es lo que hay que hacer». Por otra parte explicó que «el Papa se expresa y guía a la Iglesia de diferentes maneras, y la sabiduría del anciano para la Iglesia es también un don».
Trabajar por una integración mayor y más justa de Europa
El padre Juan Antonio Martínez Camino presentó el viernes en rueda de prensa una Nota de la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Española (CEE), con el visto bueno de la Comisión Permanente, acerca del referéndum sobre la "Constitución para Europa", en la que se mencionan tanto los aspectos positivos como negativos del Tratado, para promover un "voto en conciencia" de los católicos.
Entre los elementos positivos, se destaca "que los firmantes del Tratado, al someterse al imperio de un texto constitucional, favorecerán el proceso de integración de la Unión con todo lo que eso comporta: consolidación de la paz entre los pueblos de Europa; desarrollo económico y social; cooperación más eficaz contra el terrorismo y la delincuencia internacional, e incremento de la capacidad de la Unión para actuar de modo concertado en el mundo". Los obispos aprecian también que el Tratado valore "con nitidez suficiente los principios de subsidiariedad, proporcionalidad y de control judicial" y que reconozca "de acuerdo con las leyes nacionales, la libertad de creación de centros docentes", así como el derecho de los padres a la educación de sus hijos "conforme a sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas".
En el saldo a favor se incluye además la mención de "la religión como uno de los elementos constructivos de la herencia europea" y el reconocimiento "a las Iglesias como realidades sociales de valor específico" con las que la Unión mantendrá "un diálogo abierto, transparente y regular".
Entre los elementos negativos que los obispos encuentra en la "Constitución", se incluye el que no haya una definición clara de "un derecho humano tan básico como el derecho a la vida". "El texto constitucional no excluye la investigación letal con embriones humanos, ni el aborto, ni la eutanasia; tampoco excluye la clonación de seres humanos para la experimentación y la terapia", añaden. Los obispos echan de menos también "una tutela mayor del matrimonio y de la familia, así como la definición explícita del matrimonio como la unión estable de un hombre y de una mujer y la protección del derecho de los niños a no ser adoptados por otro tipo de uniones".
Asimismo, consideran que no hay un "reconocimiento explícito del carácter personal del ser humano, abierto a la Trascendencia, que es la base inderogable de los derechos fundamentales; tales derechos no son otorgados, sino sólo reconocidos por la ley".
Finalmente, los obispos "desearían que la organización política de la Unión facilitase una mayor participación de los ciudadanos" y "lamentan profundamente la omisión deliberada del cristianismo como una de las raíces vivas de Europa y de sus valores".
Sobre la convocatoria de un referéndum, se afirma "que los ciudadanos han de contar con suficiente información para poder votar con conocimiento de causa; que la pregunta formulada debe poder ser respondida con facilidad suficiente y que el voto no tenga otras consecuencias políticas distintas de las que se someten explícitamente a consideración de los ciudadanos". En este aspecto los obispos no ignoran la "perplejidad" que manifiestan muchas personas "ante la dificultad de poder conocer responsablemente el contenido de un largo y complejo texto legal, como es el del Tratado que se presenta a consulta".
La Nota deja claro que "la Iglesia apuesta por Europa", como manifiesta el hecho de que "la Santa Sede, los episcopados europeos y los políticos católicos y de otras confesiones cristianas han estado entre los primeros en alentar un gran proyecto de unificación europea que, cerrando el triste capítulo de grandes y repetidas guerras, diera paso a una época de concordia y de verdadero progreso". Sin embargo, los obispos creen que "el compromiso con Europa no les obliga a indicar, en el ejercicio de su misión pastoral, un sentido determinado del voto en este referéndum", afirmando sólo que "en todo caso, será necesario actuar en conciencia sopesando con cuidado los motivos por los que realmente se actúa". "El "sí", el "no", el voto en blanco o la abstención son posibles opciones legítimas. El voto en blanco y la abstención, en el caso de que no sea posible superar la perplejidad o no se pueda aceptar en su raíz el planteamiento de la consulta", concluyen.
Norte-Sur: un futuro común
Centrada en los desafíos que plantea el fenómeno de la globalización, Manos Unidas ha presentado su XLVI Campaña, con el lema "Norte-Sur: Un futuro común". Esta ONG, que en el último mes ha centrado sus esfuerzos en ayudar a las víctimas del tsunami en Asia, continúa trabajando además a favor del desarrollo en los países del Tercer Mundo, a través de proyectos concretos en países de África, Latino América o Asia.
El lema de este año pretende afrontar el fenómeno de la globalización más como una oportunidad que como una amenaza y pretende poner de manifiesto que “para ser verdadera, tiene que garantizar la ciudadanía económica, a través de la universalización de los derechos económicos". "La globalización, como estrategia de una economía mundial que puede significar más oportunidades para todos, tiene que servir para derribar los muros entre el Norte y el Sur, y preparar un futuro común de bienestar y condiciones de vida digna. Es una exigencia ineludible requerida por la común pertinencia a la familia humana", según se explica en el mensaje con motivo de la campaña.
Manos Unidas, ONG católica, de voluntarios, que lleva desde 1960 luchando contra la pobreza, el hambre, el subdesarrollo y sus causas, nos pide este año que empujemos todos en la misma dirección para acercar pueblos y voluntades en aras de un futuro común, más digno y mejor para todos.
Casi la mitad de los católicos del mundo vive en América
El pasado lunes se presentó el Anuario Pontificio 2005 con las estadísticas detalladas sobre la realidad eclesial en el mundo. Una de estas cifras revela que casi la mitad de los católicos del mundo vive en el continente americano. El número de fieles bautizados ha crecido, pasando de mil 71 millones en 2002 a mil 86 millones en 2003. Lo que implica un aumento de 15 millones.
En lo que se refiere a la distribución de los católicos en las diferentes áreas geográficas, se resalta en particular que en América se encuentra el 49,8 por ciento de los católicos del mundo entero. En Europa reside el 25,8 por ciento, en África el 13,2 por ciento, en Asia el 10,4 por ciento y en Oceanía el 0,8 por ciento.
Asimismo, se informa que en el año 2004, el Papa ha erigido diez nuevas sedes episcopales y un vicariato apostólico. Se han constituido también seis sedes metropolitanas. En total, han sido nombrados 171 obispos. En el comunicado se señala que hay 405 mil 450 sacerdotes (de los cuales 268 mil 041 son diocesanos y 137 mil 409 religiosos). El número total de presbíteros en el año 2003 ha crecido respecto al año anterior.
También han aumentado las ordenaciones sacerdotales, que en 2003 fueron 9.317 y 9.247 en 2002. El número de seminaristas inscritos en los seminarios de filosofía y teología ha pasado de 112.643 en 2002 a 112.373 en 2003. Por último, en cuanto al porcentaje de seminaristas por continente, América cuenta con el mayor número con 37.191, seguido de Asia, con 27.931, Europa, con 24.387, África, con 21.909 y Oceanía con 955 seminaristas.
Cuaresma, tiempo de escucha y conversión
Con motivo del inicio de la Cuaresma, el arzobispo de Valladolid ha escrito una carta pastoral animando a vivir este "tiempo favorable, durante el cual se asciende a la santa montaña de la Pascua". "La ascensión es siempre dificultosa, pero nada puede haber más gozoso que, desde esa cumbre, ver el panorama que nos ha dejado la victoria de Jesucristo sobre el pecado y la muerte", afirma monseñor Braulio Rodríguez.
El arzobispo explica que con la aceptación del gesto penitencial de la imposición de cenizas, los cristianos inician "el tiempo establecido para la purificación del espíritu".
“Con este signo penitencial, que viene de la tradición bíblica y se ha mantenido hasta hoy en la costumbre de la Iglesia, se quiere indicar la condición del hombre pecador, que confiesa externamente su culpa ante el Señor y expresa su condición interior de conversión, confiando en que el Señor se muestre compasivo para con él", añade.
“Con este signo penitencial, que viene de la tradición bíblica y se ha mantenido hasta hoy en la costumbre de la Iglesia, se quiere indicar la condición del hombre pecador, que confiesa externamente su culpa ante el Señor y expresa su condición interior de conversión, confiando en que el Señor se muestre compasivo para con él", añade.
El arzobispo recuerda que para todos, catecúmenos y fieles, la Cuaresma es un "tiempo de escucha y de conversión, de reconciliación con Dios y con los hermanos, de recurrir más frecuentemente a las armas de la penitencia cristiana: la oración, el ayuno y la limosna”. Monseñor Rodríguez Plaza cree que en su mensaje de este año para la Cuaresma, el Papa "baja a la arena de las cosas concretas y nos propone recorrer este itinerario espiritual, que es la preparación a la Pascua, considerando un tema de gran actualidad". Invitando a la lectura del Mensaje papal, el prelado resalta un fragmento del mismo: "El cuidado de las personas ancianas, sobre todo cuando atraviesan momentos difíciles, debe estar en el centro de interés de todos los fieles, especialmente de la comunidades eclesiales de las sociedades occidentales, donde dicha realidad se encuentra presente en modo particular".
Un misionero español participa en las conversaciones de paz en Uganda
El misionero comboniano español José Carlos Rodríguez está participando en las conversaciones de paz para resolver el conflicto en el norte de Uganda. Fruto de estas negociaciones ha sido el alto el fuego que el viernes pasado declaró el presidente del país. Después de 18 años de guerra, cerca de 100.000 muertos, 25.000 menores secuestrados y más de un millón y medio de desplazados, "soplan vientos de paz en el norte de Uganda", señala el padre José Carlos en la revista Mundo Negro.
Este misionero español, presidente de la Comisión de Justicia y Paz de la diócesis de Gulú, al norte del país, está participando en estas negociaciones desde 2001, con el grupo de líderes religiosos que se ha entrevistado con representantes de los rebeldes del Ejército de Resistencia del Señor. Los últimos encuentros se produjeron a finales de año y, para el 31 de diciembre se había previsto un alto el fuego que, finalmente no se decretó.
Según explica el padre Rodríguez, a principios de enero, el grupo de negociadores en el que participan también representantes de la ONU y de algunos países europeos, se reunió con el presidente de Uganda para insistirle en la necesidad de reconducir las negociaciones para alcanzar la paz. Finalmente, se ha decretado el alto el fuego en la zona del conflicto para permitir que puedan desarrollarse las conversaciones entre gobierno y rebeldes. El religioso español relata la crueldad que se ha alcanzado en este conflicto, en el que la comunidad ha tardado en involucrarse "probablemente por falta de intereses comerciales o estratégicos", señala el religioso español.