
El Papa recuerda la Jornada de la Juventud en Sydney en su felicitación a la curia
El pasado lunes, en la Sala Clementina, tuvo lugar el tradicional encuentro del Santo Padre con los cardenales, arzobispos y obispos y miembros de la Curia Romana para el intercambio de felicitaciones navideñas. El Papa comenzó su discurso recordando algunos de los aniversarios del 2008, como el de los 50 años de la muerte de Pío XII, el 40 aniversario de la publicación de la encíclica Humanae vitae y la inauguración, el 28 de junio en la basílica romana de San Pablo Extramuros, del Año Paulino.
Benedicto XVI se refirió después a otros tres acontecimientos importantes del año, como la Jornada Mundial de la Juventud en Australia, "una gran fiesta de la fe", los dos viajes apostólicos a Estados Unidos y a Francia, y el Sínodo de los Obispos, en el que "pastores procedentes de todo el mundo se reunieron alrededor de la Palabra de Dios levantada en medio de ellos".
Centrándose en la Jornada Mundial de la Juventud, que "se convierte cada vez más en tema de análisis", el Papa recordó que algunos las consideran como una "especie de festival rock modificado en sentido eclesial con el Papa como ‘estrella’". Sin embargo, hay que tener en cuenta que esas jornadas "no consisten solamente en esa semana" y que "hay antes un largo camino exterior e interior que lleva a ellas. La Cruz, acompañada por la imagen de la Madre del Señor, peregrina a través del mundo. El encuentro con la Cruz "suscita en lo más profundo de los jóvenes el recuerdo de Dios que quiso hacerse hombre y sufrir con nosotros. Las Jornadas son sólo la culminación de un largo camino".
El Papa destaca el aprecio de la Iglesia por la astronomía y la ciencia
El Papa aprovechó su reflexión dominical en el Ángelus para recordar el aprecio que la Iglesia ha tenido siempre por la ciencia en general y por la astronomía en particular.
Aludiendo a la coincidencia del rezo con el solsticio de invierno en el hemisferio norte de la tierra, el Papa explicó que la Navidad, cercana a este día, tiene "una dimensión cósmica" además de histórica. De hecho, explicó, a Jesús la liturgia le llama "sol de gracia que, con su luz, transfigura y enciende el universo en espera".
A propósito de esta coincidencia, Benedicto XVI aludió a la importancia de la astronomía, ya desde la antigüedad, e incluso entre los mismos Papas, para determinar los tiempos y las horas litúrgicas.
"Si los cielos, según las bellas palabras del salmista, narran la gloria de Dios, también las leyes de la naturaleza, que en el transcurso de los siglos tantos hombres y mujeres de ciencia nos han hecho entender cada vez mejor, son un gran estímulo para contemplar con gratitud las obras del Creador", concluyó.
El Papa invita a contemplar el misterio de la Navidad
El Papa invitó a los peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus en el cuarto domingo de Adviento, a "volver la mirada a María y José, que esperan el nacimiento de Jesús", y a "aprender de ellos el secreto del recogimiento para gustar la alegría de la Navidad".
La encarnación y el nacimiento de Jesús constituyen, afirmó el Papa, "la primera clave de la redención". La segunda es "la muerte y resurrección de Jesús, y estas dos claves inseparables manifiestan un único diseño divino: salvar a la humanidad y a su historia asumiéndolas hasta el final haciéndose cargo enteramente de todo el mal que nos oprime".
Por tanto, añadió, "a pocos días ya de la fiesta de Navidad, se nos invita a dirigir la mirada al misterio inefable que María ha custodiado durante nueve meses en su seno virginal: el misterio de Dios que se hace hombre". "Preparémonos a acoger con fe al Redentor que viene a estar con nosotros. Palabra de amor de Dios para la humanidad de todo tiempo", concluyó.
Es necesario evangelizar con la televisión, explica el portavoz vaticano
"La misma esencia del cristianismo, el anuncio de Cristo, muestra la necesidad de evangelizar con las imágenes, y por tanto también con el vídeo y la televisión", constató el padre Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Información de la Santa con motivo del 25 aniversario del Centro Televisivo Vaticano (CTV).
"La misión de la Iglesia es el anuncio del Evangelio, es comunicación, y por tanto no puede prescindir hoy del uso de la imagen, y específicamente también de la televisión". Por eso, hace veinticinco años, Juan Pablo II fundó el Centro Televisivo Vaticano con la importante misión de contribuir al anuncio universal del Evangelio utilizando los instrumentos y los lenguajes típicos de la comunicación televisiva".
"Esto es lo que intenta hacer el CTV, siguiendo día a día el servicio eclesial del Santo Padre y las grandes celebraciones litúrgicas en el centro de la cristiandad. Benedicto XVI ha querido renovarnos su confianza animándonos a colaborar con todos aquellos que operan en el vasto mundo de las comunicaciones sociales con el mismo espíritu. Televisión para la Iglesia y para el Evangelio", afirmó Lombardi.
En un año, el CTV transmite en directo unos 230 acontecimientos y archiva unas dos mil horas de grabación.
El Patriarca Latino de Jerusalén visita Gaza y pide el fin del bloqueo
El Patriarca Latino de Jerusalén, monseñor Fuad Twal, visitó el domingo la franja de Gaza, donde fue recibido por la reducida comunidad cristiana residente en este territorio, e hizo un llamamiento a la unidad palestina y al fin del bloqueo israelí.
El máximo representante de la Iglesia católica en Tierra Santa, nombrado este verano por Benedicto XVI, llegó a la franja de Gaza a primera hora de la mañana. En la parte palestina del cruce fue esperado por decenas de familias cristianas, que lo acompañaron posteriormente hasta la iglesia latina de la ciudad de Gaza. Twal manifestó haber viajado a Gaza para "rezar por la paz y la unidad" del pueblo palestino, dividido política y geográficamente. "El estado de división entre Gaza y Cisjordania es imposible", destacó antes de apelar a que "los palestinos deben unirse de nuevo" y sin dilación.
Posteriormente vistió un colegio regentado por la Iglesia Católica, donde almorzó acompañado por los clérigos y familias cristianas de Gaza. Allí criticó el bloqueo impuesto por Israel a la franja de Gaza y exhortó al Estado judío a "evitar castigar a civiles inocentes", a la vez que expresó sus mejores deseos en vísperas de la Navidad. "Esperamos el próximo año sea un año de paz y tranquilidad para Israel, para los palestinos y para todo el Oriente Medio".
Campaña de Navidad de la Santa Sede a favor de los enfermos de SIDA
"Ayúnanos a ayudar. Nosotros somos un puente", dijo el cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Salud, al presentar la campaña navideña que realiza este dicasterio vaticano a través de la fundación "El Buen Samaritano" para ayudar a los enfermos de SIDA en el mundo.
El purpurado explicó que desde 1994 esta campaña ha ayudado a decenas de países, especialmente en África, para la adquisición de fármacos destinados a personas que no tienen recursos para tratar sus enfermedades.
Esta obra social busca que con diez euros cada donante pueda contribuir al suministro de antirretrovirales, dinero que, según Lozano Barragán "va inmediatamente a Ghana, Nigeria, Zimbawe, Zambia, porque allí tenemos innumerables pedidos para ayudar a los enfermos de sida que están muriendo". Cada colaboración, aseguró, representa la "luz de una estrella en el árbol de la vida"
Lozano Barragán recordó que el año pasado los enfermos de Sida sumaban 33 millones, de los cuales el 45 por ciento son jóvenes entre 15 y 24 años y 2 millones son niños.