PERSECUCIÓN CONTRA LOS CRISTIANOS DE IRAK
El martirio y la esperanza
La región de Mosul, al norte de Irak, conserva algunas de las iglesias más antiguas del mundo. Conserva también la memoria dolorida de la ancestral comunidad de los católicos caldeos que todavía hoy celebra la liturgia en arameo, la lengua que habló Jesús. En vísperas de la Semana Santa, esta probada comunidad ha visto cómo le arrebataban a su pastor, monseñor Paulos Faraj Rahho. Ante el peligro inminente podría haber elegido un camino más cómodo, el camino del exilio, pero él prefirió cargar con la cruz y seguir junto a su pueblo.