LIBERALIZACIÓN DEL ABORTO
La insoportable levedad de Bibiana
Máscaras fuera. Atrás quedaron los tiempos en que la despenalización del aborto se justificaba como solución de un dramático conflicto entre dos bienes, la vida del concebido no nacido y el bienestar físico o psíquico de la madre. Era un "último recurso", siempre indeseado, casi una fatalidad. Los políticos del PSOE lucían para la ocasión un semblante serio, entristecido... "¿A quién le gusta el aborto? – decían –, pero es una necesidad regularlo".