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NUEVO LIBRO DE GARTON ASH

Mundo libre

¿Es posible hacer un análisis serio de los temas clave de política internacional en un libro de poco más de 300 páginas? Si alguien lo intentase, ¿podríamos esperar que se entendiera algo, que estuviera escrito con la densidad argumental necesaria pero con la claridad deseable? Y aún más, ¿alguien apostaría por que dicho esfuerzo se hiciera desde unas posiciones razonadamente inteligentes, sin partidismos obtusos ni el maniqueísmo habitual de la clase político-intelectual? Pues algo así de difícil es lo que ha logrado Timothy Garton Ash en su excelente Mundo libre.

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Timothy Garton Ash es periodista e historiador; es importante señalarlo porque incorpora a su trabajo lo mejor de cada disciplina: de un lado, el rigor y el conocimiento, de los que no siempre andan sobrados los profesionales del periodismo (bueno, en realidad ni siquiera los profesionales de la historia suelen tener tanto rigor como para andar regalándolo); del otro, la ligazón con la actualidad y con el lado "micro" de los grandes acontecimientos y, sobre todo, la prosa ágil –"vívida", como él mismo dice–, que mantiene al lector pegado a sus páginas.
 
Entre sus anteriores trabajos hay algunos títulos fundamentales para entender la historia reciente de Europa, como Los frutos de la adversidad, sobre el colapso del comunismo en la Europa del Este (los países que estaban tras el Telón de Acero son una de sus grandes especialidades), o Historia del presente, volumen donde reunió una serie de trabajos sobre el devenir de nuestro continente en los agitados años 90.
 
Timothy Garton AshEl libro que nos ocupa responde a un planteamiento sumamente ambicioso, del que el autor sale más que bien parado: descubrir qué posibilidades tiene lo que actualmente conocemos como "mundo libre" (es decir, los países que disfrutamos de una democracia liberal) de influir para que su modelo político se implante en todo el planeta.
 
Obviamente, tan titánica tarea ha de ser un reto que se planteen en común los Estados Unidos y la Unión Europea, pues ninguno de ellos tiene la fuerza suficiente para hacerlo en solitario. Pero las relaciones entre ambos no parecen estar en su mejor momento. La primera parte del libro se dedica a analizar los porqués de esa "crisis de Occidente", como él la denomina, que ha explotado a partir de la Guerra de Irak y de las tirantes relaciones que ésta ha creado entre la Administración Bush y algunos mandatarios europeos (y que parece que ahora van, poco a poco, relajándose).
 
Garton Ash hace un inteligentísimo análisis de las relaciones USA-UE, del papel especial que Gran Bretaña tiene en ellas y de cómo en ambos lados del Atlántico hay posturas más o menos nacionalistas que encuentran su expresión en el rechazo o el desprecio del otro: el antiamericanismo, que tan bien conocemos por aquí, y el antieuropeísmo, que el autor encuentra en círculos políticos y sociales de EEUU y del propio Reino Unido.
 
Los capítulos dedicados a este análisis son de lo mejor del libro y, probablemente, de lo mejor que se puede leer hoy por hoy acerca de la "historia del presente", ese género a mitad de camino entre la historia y el periodismo en que el autor se muestra como un maestro.
 
Tras desmenuzar las razones de la actual crisis Garton Ash nos habla de los principales retos que ese "mundo libre" deberá afrontar a corto plazo. Para él hay una serie de problemas vitales: el terrorismo como amenaza global, la situación política de Oriente Próximo (entendiendo como tal los países de cultura islámica comprendidos entre Marruecos e Irán, y con una especial atención, por supuesto, al conflicto entre palestinos e israelíes); la situación del Lejano Oriente y la aparición allí de nuevas potencias políticas y económicas como la India y China; la pobreza de muchos países, que es tanto un problema moral para Occidente como una importante fuente de inestabilidad política e inmigración incontrolada; y, por último, el problema ecológico, y muy particularmente el "calentamiento global".
 
Para muchos lectores de Libertad Digital, las opiniones de Garton Ash sobre asuntos como la ecología resultarán bastante cuestionables, pero estoy convencido de que encontrarán sumamente estimulante la libertad de pensamiento del escritor inglés, que le permite tener ideas más propias de la izquierda en determinados campos al mismo tiempo que defiende posiciones de corte francamente liberal en otros. Así, por ejemplo, es furibundamente crítico con la PAC:
 
"Las exportaciones agrícolas europeas, subvencionas por la Política Agraria Común, llevan a los agricultores de los países pobres a la quiebra y a la miseria".
 
Manifestación contra la intervención en Irak (París, octubre de 2002).Al mismo tiempo, disfrutaremos viendo cómo pone al descubierto muchas de las contradicciones de la izquierda europea (y americana); por ejemplo, y por volver a la PAC, cuando se pregunta: "¿Dónde están las multitudes de manifestantes en las capitales europeas?".
 
Tras el pormenorizado análisis de los principales jugadores de la partida, y de los más trascendentales retos que afrontan, Garton Ash dedica la segunda parte del libro, algo menos interesante que la primera pero en ningún caso prescindible, a proponer una serie de recetas o caminos para lograr ese mundo libre que se marca como gran objetivo de Occidente.
 
Esta segunda parte es, como digo, algo menos interesante que la primera, quizá porque la política a largo plazo (estamos hablando de proyectos a veinte o treinta años vista) nos resulta menos cercana, especialmente cuando, en España, el presente nos plantea importantes e inmediatos retos; o quizá porque en ella el autor se muestra algo más utópico, mientras que en la primera nos ha ofrecido un análisis digno de un auténtico CSI de la política internacional; o quizás, en fin, porque se repiten algunos de los conceptos que ya nos ha avanzado antes.
 
En cualquier caso, a pesar de esta pequeña pérdida de intensidad, en conjunto estamos ante un libro de gran valía; me atrevería a decir que imprescindible para quienes estén interesados en la política internacional. Además, su facilidad de lectura y la abundancia de datos, notas e incluso mapas simbólicos hacen de él una obra de referencia particularmente útil.
 
 
Timothy Garton Ash, Mundo libre, Barcelona, Tusquets, 2005, 368 páginas.
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