Menú
EL INFORME RECARTE 2009

Para entender la Gran Crisis

A la economía le pasa lo que a las matemáticas. Para la mayoría de la población, es una materia árida y, en ocasiones, aburrida. Pero lo cierto es que, en lo esencial, eso depende de quién y cómo la explique. Pues bien, el "caballero Recarte" –Jiménez Losantos dixit– es un divulgador hábil; lo cual es muy de agradecer, sobre todo cuando se trata de comprender la crisis actual, la Gran Recesión.

0
El Informe Recarte 2009 es la primera obra en castellano que logra ofrecer una perspectiva completa, al tiempo que acertada, sobre el origen y los efectos de la grave crisis económica y financiera de esta hora, que azota con especial virulencia a España. También se analizan las posibles salidas a la misma.

Este libro cuenta con una gran ventaja frente al resto de trabajos y estudios que abordan la cuestión. Y es que, pese a estar escrito por un economista de reconocido prestigio, no está dirigido a los profesionales del ramo, sino que aspira llegar al gran público. Y lo mejor de todo es que lo consigue.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Por qué quiebran los bancos? ¿Cómo una crisis financiera ha acabado por convertirse en una recesión mundial? ¿Por qué he perdido mi trabajo, si hace apenas dos años todo parecía ir bien? ¿Cuándo acabará todo esto? Éstas y otras cuestiones atormentan, día sí y día también, a millones de ciudadanos de todo el planeta que, pese a informarse en los medios, aún no se explican cómo el impago, en EEUU, de unas hipotecas conocidas por el extraño nombre de subprime ha podido derivar en una crisis de formidables dimensiones y que parece no tener fin. El Informe Recarte 2009 responde a estas preguntas de una forma concisa, clara y comprensible para todo el mundo.

Son centenares de miles los individuos que conocen la capacidad explicativa y sintética de Alberto Recarte, que en el verano pasado publicó en esta casa la primera versión de su ya célebre informe, el primero en poner negro sobre blanco la situación de extrema debilidad de la economía española y en denunciar la elevada factura que habría de pagar la banca nacional como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria. Su enorme éxito puso de manifiesto las ansias de información de los españoles: querían y quieren saber a qué nos enfrentamos, ya que el Gobierno insistía e insiste en negar la cruda realidad, pese a la contundencia de los datos económicos.

Ahora bien, esta segunda versión va mucho más allá. Recarte expone de forma ordenada la cadena de errores y excesos que se han cometido, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, y que han desembocado en lo que algunos denominan "la tormenta perfecta".

"En la gestión de la crisis financiera internacional hay que repartir responsabilidades. Por una parte son evidentes los errores de la Reserva Federal, imitada por otros bancos centrales, que ha acumulado fallo sobre fallo, además de ignorar la importancia de los déficits de balanza de pagos por cuenta corriente –es decir, de déficits de ahorro nacional– en los países más ricos", explica Recarte. Efectivamente, la política monetaria expansiva aplicada por los bancos centrales en EEUU y la UE, mediante el mantenimiento de tipos de interés excesivamente bajos durante largo tiempo, junto a la falta de ahorro y el proteccionismo chino, es una variable fundamental a la hora de desentrañar el estado de la economía mundial.

En este ámbito, Recarte bebe directamente de la fructífera Escuela Austríaca de Economía para explicar el origen de los temidos ciclos económicos. Por desgracia, pocos economistas conocen las terribles distorsiones que genera el intervencionismo monetario sobre los dos ejes básicos de toda estructura económica: el ahorro y la inversión. Con la ayuda de estas páginas, el lego podrá por fin saber cómo se crea y se destruye el dinero, y cómo funciona realmente la banca. El empleo de ejemplos sencillos facilita enormemente la comprensión del lector.

Desde mi punto de vista, éste es uno de los puntos fuertes de El Informe Recarte 2009. Ahora que tantos gobiernos, organismos públicos y economistas culpan al mercado de todos los males de la humanidad, resulta más necesario que nunca señalar a los verdaderos culpables: los bancos centrales. Además, muchos olvidan que el sector financiero es uno de los más regulados e intervenidos por el poder público.

Por otro lado, El Informe Recarte 2009 contiene una gran cantidad de cifras y cuadros imprescindibles y reveladores. Es aquí donde cobra especial relevancia la situación de la banca española y el modelo de crecimiento seguido por nuestra economía desde que ingresamos en el euro. El déficit de ahorro nacional y la excesiva inversión inmobiliaria han provocado una necesidad de financiación nunca antes vista. Es decir, una abultada deuda... cuya factura hay que pagar. El crédito fácil ha imperado durante mucho tiempo, de ahí que, a corto plazo, el ajuste no vaya a resultar suave. De ninguna manera.

Recarte incide en dos puntos en los que, por el momento, no ha reparado la mayoría de los expertos: los efectos perniciosos de la adhesión a la moneda única europea y la estricta supervisión del Banco de España. Curiosamente, ambas instituciones son intocables en el debate económico nacional. Pues bien, en un auténtico alarde de valentía y sinceridad, Recarte carga con dureza contra la una y el otro. A juicio de nuestro autor, España no estaba preparada para entrar en el euro; asimismo, considera que la obsesión del organismo supervisor por exigir garantías hipotecarias a la banca en la concesión de créditos ha terminado por "hiperdesarrollar" el sector inmobiliario.

La parte final trata de las posibles soluciones. La mera propuesta de determinadas medidas, muchas de ellas impopulares, constituye todo un desafío en el plano político. Falta saber si algún futuro gobierno tendrá el sentido de Estado necesario como para llevarlas a la práctica. Crucemos los dedos.


ALBERTO RECARTE: EL INFORME RECARTE 2009. La Esfera de los Libros (Madrid), 2009, 409 páginas.
0
comentarios

Servicios