La deuda de Chávez.
Los miembros de los círculos bolivarianos que mataron a más de veinte compatriotas (podrían ser el doble) e hirieron a más de trescientos que se manifestaban contra Chávez fueron entrenados en Cuba por la Seguridad del Estado castrista, experta en adiestrar a las brigadas de intervención rápida que en la Isla torturan a todos los que se atreven a quejarse de la tiranía comunista. Pero no es este el único favor que Chávez le debe a Castro. Mientras el que se dice bolivariano permaneció detenido, la televisión cubana se puso al servicio de su hija, quien desde allí anunció que su padre no había firmado la renuncia a su puesto. Sin la ayuda del coma-andante a Chávez le hubiera resultado mucho más difícil regresar a Caracas. Quizás hubiera sido mejor para los venezolanos que le hubiera permitido viajar al manicomio que regenta su amigo. Se hubieran ahorrado no sólo la presencia de muchos asesinos en su país, también los cincuenta y tres mil barriles de petróleo que su otra vez presidente regala a los mafiosos cubanos. Castro que no paga sus deudas jamás se olvida de cobrar lo que le deben. Si los venezolanos no son capaces de desprenderse del enajenado que tienen como mandatario, pronto verán como su país se convierte en una cárcel en la que sólo se podrá salir para ejercer la prostitución. No en vano Chávez tiene el mismo modelo referencial que el conocido republicano español Javier Madrazo.
No quieren testigos. Felipe Pérez Roque, ministro de Asuntos Exteriores del régimen castrista, aseguró el vienes 12 de marzo que “se hacen ilusiones los que piensan que el gobierno cubano permitirá la entrada en la Isla a un enviado de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas”. Después de advertir que la persona que resulte designada relator especial de la ONU en Cuba “pasará a engrosar las filas del desempleo”, el canciller cubano aseguró que Estados Unidos “necesita desesperadamente condenar a la revolución cubana en Ginebra”. Pocas horas antes de que Pérez Roque hiciera estas declaraciones, Iván Mora, embajador de Cuba en Naciones Unidas, afirmó que su gobierno “tomará medidas” contra los países que le denunciaron en Suiza.
Amigos de Castro. Según una denuncia de Judicial Watch, organización experta en asuntos jurídicos, la Jefa del Servicio de Inmigración y Naturalización de Miami ordenó la destrucción de documentos relacionados con la solicitud de asilo de Elián González. Una copia del memorando que no ha sido destruida sugiere que el gobierno castrista coaccionó al padre del niño para que no pidiera asilo en Estados Unidos. Los agentes federales que, fuertemente armados se llevaron al niño balsero de la casa de sus familiares en Miami, reconocieron la existencia de una “atmósfera anticubana” en las oficinas regionales del Servicio de Inmigración y Naturalización.
No quieren a los cubanos. Según ha podido saber Libertad Digital , se le ha denegado el asilo al joven cubano que permanecía retenido en el aeropuerto de Barajas. El jueves 11 de marzo, cinco días después de haber llegado a Madrid, fue obligado a regresar a Suiza. Ya no podrá engrosar la lista de los 11.502 cubanos que están afiliados a la Seguridad Social en España. Pocos si se les compara con los marroquíes que son 133.827, o con los 82.965 ecuatorianos, 36.859 colombianos, 24.502 rumanos, 23.637 peruanos, 22.057 chinos, 13.904 dominicanos y 11.732 argentinos. Y muchos menos que los cientos de miles de españoles que emigraron a Cuba antes de que triunfase la robolución.
Verdugo y escritor. El domingo 14 de marzo el diario ABC publicó un artículo de Norberto Fuentes en el se califica de tontos a los exiliados cubanos que residen en Miami. El diario madrileño que presenta a Fuentes como escritor se olvida de informar a sus lectores que también fue oficial de la seguridad del estado castrista y amigo personal de Fidel Castro. Norberto todavía recuerda con añoranza su pertenencia a los pelotones de fusilamiento que asesinaron a decenas de miembros de la resistencia anticastrista en Escambray. Según Jorge Masetti, ex agente de la Inteligencia cubana, Fuentes continúa trabajando para Castro.
Espió para Cuba. El pasado 27 de marzo, el espía cubano Orlando Brito Pestana, que se encontraba en Panamá en calidad de agregado comercial, pidió al gobierno panameño que le ayudara a viajar a Estados Unidos. Dos días después llegó a Norteamérica donde informa de sus antiguas actividades a la Inteligencia estadounidense. A principio de los años noventa, Brito fue vicecónsul de Cuba en Canadá, país del que fue expulsado en 1994, después de que las autoridades canadienses le acusaran de espiar para Castro.
No quieren testigos. Felipe Pérez Roque, ministro de Asuntos Exteriores del régimen castrista, aseguró el vienes 12 de marzo que “se hacen ilusiones los que piensan que el gobierno cubano permitirá la entrada en la Isla a un enviado de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas”. Después de advertir que la persona que resulte designada relator especial de la ONU en Cuba “pasará a engrosar las filas del desempleo”, el canciller cubano aseguró que Estados Unidos “necesita desesperadamente condenar a la revolución cubana en Ginebra”. Pocas horas antes de que Pérez Roque hiciera estas declaraciones, Iván Mora, embajador de Cuba en Naciones Unidas, afirmó que su gobierno “tomará medidas” contra los países que le denunciaron en Suiza.
Amigos de Castro. Según una denuncia de Judicial Watch, organización experta en asuntos jurídicos, la Jefa del Servicio de Inmigración y Naturalización de Miami ordenó la destrucción de documentos relacionados con la solicitud de asilo de Elián González. Una copia del memorando que no ha sido destruida sugiere que el gobierno castrista coaccionó al padre del niño para que no pidiera asilo en Estados Unidos. Los agentes federales que, fuertemente armados se llevaron al niño balsero de la casa de sus familiares en Miami, reconocieron la existencia de una “atmósfera anticubana” en las oficinas regionales del Servicio de Inmigración y Naturalización.
No quieren a los cubanos. Según ha podido saber Libertad Digital , se le ha denegado el asilo al joven cubano que permanecía retenido en el aeropuerto de Barajas. El jueves 11 de marzo, cinco días después de haber llegado a Madrid, fue obligado a regresar a Suiza. Ya no podrá engrosar la lista de los 11.502 cubanos que están afiliados a la Seguridad Social en España. Pocos si se les compara con los marroquíes que son 133.827, o con los 82.965 ecuatorianos, 36.859 colombianos, 24.502 rumanos, 23.637 peruanos, 22.057 chinos, 13.904 dominicanos y 11.732 argentinos. Y muchos menos que los cientos de miles de españoles que emigraron a Cuba antes de que triunfase la robolución.
Verdugo y escritor. El domingo 14 de marzo el diario ABC publicó un artículo de Norberto Fuentes en el se califica de tontos a los exiliados cubanos que residen en Miami. El diario madrileño que presenta a Fuentes como escritor se olvida de informar a sus lectores que también fue oficial de la seguridad del estado castrista y amigo personal de Fidel Castro. Norberto todavía recuerda con añoranza su pertenencia a los pelotones de fusilamiento que asesinaron a decenas de miembros de la resistencia anticastrista en Escambray. Según Jorge Masetti, ex agente de la Inteligencia cubana, Fuentes continúa trabajando para Castro.
Espió para Cuba. El pasado 27 de marzo, el espía cubano Orlando Brito Pestana, que se encontraba en Panamá en calidad de agregado comercial, pidió al gobierno panameño que le ayudara a viajar a Estados Unidos. Dos días después llegó a Norteamérica donde informa de sus antiguas actividades a la Inteligencia estadounidense. A principio de los años noventa, Brito fue vicecónsul de Cuba en Canadá, país del que fue expulsado en 1994, después de que las autoridades canadienses le acusaran de espiar para Castro.
