Salen de la Isla con una carta de invitación para Moscú pero se quedan en España. Para pagarse el viaje y los innumerables permisos que Castro les exige, malvenden en Cuba todo lo que tienen. La mayoría de ellos dejan allí hijos, mujeres y padres. Castro sabe que pronto intentarán enviarles dólares para que no se mueran de hambre en su penitenciaría. Pero antes han de pasar por una pensión infame, por un banco en una plaza, o por un refugio de mala muerte.
Ciento treinta de ellos han recibido el año esperando asilo humanitario en el aeropuerto de Madrid. También en Roma se exiliaron seis miembros de la selección nacional de voleibol. Su única culpa es haber nacido cubanos en tiempos de Fidel Castro. A pesar de todo han tenido suerte, pudieron escapar, evitaron los tiburones y los huracanes del Caribe. España tiene por costumbre otorgarles asilo humanitario, es lo mínimo que nuestro país puede hacer por ellos. Muchos de los que aquí llegan han trabajado para empresarios españoles que hacen negocio con Esteban Dido. Allí, a los hombres de negocios españoles les ofrecen todas las diversiones imaginables, aquí, a los cubanos que huyen de Castro, hambre, frío y soledad.
Talibanes en Guantánamo
Estados Unidos ya ha iniciado los preparativos para instalar en su base militar de Cuba a algunos de los prisioneros afganos que mantiene retenidos. Donald Rumsfed, Secretario de Defensa estadounidense ha declarado que no espera que la utilización de la base para estos fines les cree problemas con Castro, y que Guantánamo es “el menos malo de los lugares”. La base norteamericana que no es considerara territorio estadounidense por los servicios de emigración de Washington, alojó entre 1994 y 1996 a miles de haitianos y de cubanos que huyeron de sus países. En la instalación viven de manera permanente cerca de 500 militares, además de sus familias y personal de servicios.
Castro mantiene minado el perímetro que rodea la base, dice que es para defenderse, pero sólo busca ponérselo aún más difícil a los que quieren escapar, muy pocos cubanos han conseguido hacerlo por Guantánamo. Hace años el Coma-andante hubiera intentado montar un gran circo internacional al ver que la base que se encuentra en lo que él considera su finca es utilizada de este modo, sin embargo hoy muy probablemente callará, está viejo y cansado, y sabe que su ira ya sólo puede asustar a los cubanos.
Sin la aprobación castrista
El Ministerio de Defensa ruso ha informado que el 15 de este mes su país comenzará a desmantelar su base de espionaje en Cuba. El 17 de Octubre Moscú ya había anunciado que la cerraba a principios de este año, anuncio que provocó el disgusto de Castro, para quien el cierre de la base representaba una “grave amenaza” para la seguridad de su régimen. En una insólita y amplísima nota oficial el gobierno cubano llegó a afirmar entonces que: “el acuerdo sobre el Centro Radioelectrónico de Lourdes no esta cerrado, ya que Cuba no ha dado su aprobación”.
Con aprobación o sin ella, el día de los inocentes, militares cubanos condecoraron a oficiales rusos en la ceremonia de clausura. Tres aviones Antonov An-124 se llevarán los equipos de la base creada en 1964, y donde trabajaban ingenieros, técnicos y militares acompañados en muchos casos por su familia. Esta presencia rusa en la Isla ha hecho posible que sean ya muchos los cubanos que han conseguido una carta de invitación para Moscú.
Otra campaña
A propuesta del Coma-andante, la Asamblea Nacional del Poder Popular, reunida en sesión extraordinaria, acordó por unanimidad, (no podía ser de otro modo), otorgar el título de Héroes de la República a los cinco espías condenados en los Estados Unidos. Castro aseguró que: “no vamos esperar a que el Imperio desaparezca para que esos jóvenes recuperen su libertad. Repito, reitero y enfatizo que volverán”.
Las madres y las mujeres de los espías también serán condecoradas y el año próximo se llamará “Año de los héroes prisioneros del Imperio”. Como el propio diario “Granma” afirma “eso lo dice casi todo”. Pero a pesar de la inmensa propaganda que se anuncia, esta vez Castro sabe que ha perdido, que sus agentes no volverán y que su suerte está echada. Si algún día salen de la cárcel su Jefe ya habrá muerto. Escogieron un mal año para espiar a Estados Unidos.
Sólo hierbas
En uno de sus últimos discursos, Esteban Dido aseguró que su gobierno iba a producir fármacos suficientes para cubrir la demanda nacional. Nadie le creyó. Los cubanos saben que las medicinas que produce su gobierno están reservadas para los turistas, o en el mejor de los casos para aquellos que cuentan con dólares para pagarlas. En el Oriente de la Isla, cuna de la gran catástrofe que asola a los cubanos desde hace cuarenta y tres años, no hay medicinas. Santiago de Cuba mantiene abiertas treinta y siete farmacias, pero en ellas sólo pueden encontrarse hierbas para dolores estomacales.
Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de Cienfuegos, ha declarado a Libertad Digital que en Cuba: “faltan antibióticos, analgésicos, medicamentos para aumentar las defensas en los niños, reactivos para hacer análisis. La propia Cáritas, lleva cuando los tiene, medicamentos a los hospitales”. La salud de los cubanos depende de los pocos dólares que les envían los exiliados, de la Iglesia Católica, o de muchas ONG que desde fuera de la Isla les hacen llegar medicinas. Castro ha logrado que el que era en 1959 el tercer país más rico de América sobreviva gracias a la caridad.
Tienen miedo
Felipe Pérez Roque, ministro cubano de Asuntos Exteriores considera absurdo pensar que el futuro de Cuba esté ligado a un líder. Según él, “todos los que viven en la Isla quieren que Cuba siga siendo un país que hable español, y se niegan a ser colonizados por los estadounidenses”. El político castrista aparenta estar convencido de que los “principios” de la Revolución, serán mantenidos “durante y después del Comandante Fidel Castro, quien no va a desaparecer aunque deje de estar con nosotros físicamente”.
A él como a todos los que conforman la mafia que tiraniza a los cubanos, les gustaría poder esperar un futuro que no les asuste y que no tienen. No es la primera vez que este delincuente vaticina la continuidad del régimen tras la desaparición del tirano. El responsable de la supuesta diplomacia castrista es un mentiroso convulsivo. Ni dentro ni fuera de Cuba nadie creyó jamás sus patrañas. Más pronto que tarde comprobará lo que va a significar para él y para todos sus compañeros que el Líder Máximo deje de estar físicamente entre ellos.
Todos los derechos reservados
!-->
