L D (Europa Press) Así, el Gobierno quiere evitar que, con la entrada en vigor mañana de la fase de excepcionalidad I, se levanten las restricciones y sanciones por malgastar agua potable que establece la fase de excepcionalidad II.
El decreto de sequía entró en vigor en abril de 2007, y establecía restricciones en el consumo de agua potable y prohibía usar agua de boca para regar jardines y llenar piscinas. En el caso de los municipios de la conurbación de Barcelona que forman parte de la Entitat del Medi Ambient (EMA), se aprobaron sanciones de hasta 3.000 euros para los infractores de esta prohibición.