L D (EFE)
Durante el rito, que se celebrará en la plaza de San Pedro del Vaticano, se expondrá una reliquia de la monja, se cantarán y bailarán danzas de la India y estará presente la mujer que sanó por su intercesión.
Tres mil pobres, acogidos en las diferentes casas que la religiosa fundó por el mundo, verán en primera fila la ceremonia de beatificación, que ya se anuncia como una de las más multitudinarias de la historia de la Iglesia. También asistirán medio millar de Misioneras de la Caridad, la congregación que fundó, y 150 cardenales y 400 obispos de todo el mundo.
Aunque muchos de los seguidores de la Madre Teresa habían expresado el deseo de que fuera beatificada en Calcuta, el acto tendrá lugar de todas formas muy cerca de las gentes a las que dedicó su vida. Y es que la plaza de San Pedro está a pocos metros de una las casas de ayuda a los pobres fundada por la monja, llamada "Dono di María", donde todos los días dan de comer a centenares de pordioseros que malviven en Roma.
Proceso abreviado para la beatificación
El proceso de beatificación de la Madre Teresa, fallecida a los 87 años, comenzó dos años después de su muerte gracias a una dispensa papal para no tener que esperar a que transcurrieran cinco años desde su deceso, como establece el Derecho Canónico. El Papa dio luz verde a su beatificación el 20 de diciembre del año pasado, cuando promulgó los decretos que reconocían sus virtudes heroicas y el milagro, ambos en la misma sesión.
No es habitual que estos dos decretos se promulguen a la vez, lo que demuestra el interés del Papa por abreviar el trámite para proclamar santa a la Madre Teresa de Calcuta, emblema mundial de la caridad cristiana. El reconocimiento de las virtudes heroicas es el primer paso hacia la santidad. Normalmente pasa un tiempo antes de que el Vaticano dé el segundo paso y apruebe el milagro que lleva a la beatificación. El último escalón es la canonización, tras certificarse un segundo milagro.
Tres mil pobres, acogidos en las diferentes casas que la religiosa fundó por el mundo, verán en primera fila la ceremonia de beatificación, que ya se anuncia como una de las más multitudinarias de la historia de la Iglesia. También asistirán medio millar de Misioneras de la Caridad, la congregación que fundó, y 150 cardenales y 400 obispos de todo el mundo.
Aunque muchos de los seguidores de la Madre Teresa habían expresado el deseo de que fuera beatificada en Calcuta, el acto tendrá lugar de todas formas muy cerca de las gentes a las que dedicó su vida. Y es que la plaza de San Pedro está a pocos metros de una las casas de ayuda a los pobres fundada por la monja, llamada "Dono di María", donde todos los días dan de comer a centenares de pordioseros que malviven en Roma.
Proceso abreviado para la beatificación
El proceso de beatificación de la Madre Teresa, fallecida a los 87 años, comenzó dos años después de su muerte gracias a una dispensa papal para no tener que esperar a que transcurrieran cinco años desde su deceso, como establece el Derecho Canónico. El Papa dio luz verde a su beatificación el 20 de diciembre del año pasado, cuando promulgó los decretos que reconocían sus virtudes heroicas y el milagro, ambos en la misma sesión.
No es habitual que estos dos decretos se promulguen a la vez, lo que demuestra el interés del Papa por abreviar el trámite para proclamar santa a la Madre Teresa de Calcuta, emblema mundial de la caridad cristiana. El reconocimiento de las virtudes heroicas es el primer paso hacia la santidad. Normalmente pasa un tiempo antes de que el Vaticano dé el segundo paso y apruebe el milagro que lleva a la beatificación. El último escalón es la canonización, tras certificarse un segundo milagro.