L D (EFE)
Carme-Laura Gil afirmó que la amplia utilización del castellano entre los escolares no obedece únicamente a la nueva inmigración, sino que radica en que la "realidad" es que la mitad de las familias catalanas utilizan el castellano como lengua social. En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlament, la consejera ha matizado así las afirmaciones de ayer de Jordi Pujol, quien alertó de una posible "regresión" del catalán ante la actitud de nuevos inmigrantes como los de origen suramericano, y se ha referido también al estudio de la Universidad de Barcelona que subraya que el 60% de los alumnos de primaria de Cataluña habla en castellano en el patio.
Gil, que ha dejado claro que "el catalán está en una forma extraordinaria", ha explicado que "la realidad no es muy conocida, y es que el castellano es la lengua familiar del 50% de la población catalana", lo que también se refleja luego en el patio de la escuela, ha señalado. "La realidad existe y es difícil de cambiar", ha reconocido Gil, quien cree que después de haber conseguido, con el consenso de todos los partidos, que el catalán sea la lengua vehicular de la escuela, "ahora el segundo objetivo es fomentar la extensión de su uso social, en lo que el patio forma parte".
Por este motivo, la consejería de Educación impulsa la subvención de actividades extraescolares de niños de colectivos de inmigrantes y de áreas sociales desfavorecidas para que el catalán sea utilizada por los alumnos fuera del colegio. Gil ha aprovechado para recordar también que "la Constitución no incluye el deber de conocer el catalán", mientras que sí lo hace con el castellano.
Gil, que ha dejado claro que "el catalán está en una forma extraordinaria", ha explicado que "la realidad no es muy conocida, y es que el castellano es la lengua familiar del 50% de la población catalana", lo que también se refleja luego en el patio de la escuela, ha señalado. "La realidad existe y es difícil de cambiar", ha reconocido Gil, quien cree que después de haber conseguido, con el consenso de todos los partidos, que el catalán sea la lengua vehicular de la escuela, "ahora el segundo objetivo es fomentar la extensión de su uso social, en lo que el patio forma parte".
Por este motivo, la consejería de Educación impulsa la subvención de actividades extraescolares de niños de colectivos de inmigrantes y de áreas sociales desfavorecidas para que el catalán sea utilizada por los alumnos fuera del colegio. Gil ha aprovechado para recordar también que "la Constitución no incluye el deber de conocer el catalán", mientras que sí lo hace con el castellano.
