L D (EFE) El estudio lo está realizando el responsable del área de análisis de la policía autonómica, Lluis Paradell, que lleva unos dos meses estudiando estos grupos callejeros y espera llegar en seis meses a unas conclusiones que permitan afrontar el problema desde un punto de vista policial. El agente estima entre 250 y 400 los adolescentes enrolados en bandas juveniles, como los ahora tristemente populares "Latin kings" o "Ñetas", que suelen imitar grupos mucho más violentos formados en sus países de origen o en los Estados Unidos.
Los miembros de estas bandas destacan por su particular forma de vestir, con pañuelos en la cabeza y pantalón y jersey o camisa anchas. Sin embargo, desde el crimen de Ronny Tapias, hace un mes, el jefe de análisis de los Mossos se ha encontrado con que los miembros de estas bandas se han dispersado, ya no frecuentan los mismos lugares y territorios e incluso han cambiado de hábitos, lo que dificulta el análisis.
Fuentes de la policía autonómica han dicho que, por ahora, no existe ningún motivo de alarma social por la presencia de estas bandas, aunque consideran necesarios estudios como éste porque "si no lo atajamos, el cáncer se puede extender".