L D (EFE) Poco antes de las 14:45 horas, llegaba al crematorio el coche fúnebre que portaba los restos de Luis Cuenca, rodeado de coronas enviadas desde el Ministerio de Cultura, AISGE o de los compañeros de la serie "Cuéntame como pasó", en la que el actor trabajó hasta poco antes de fallecer, cuando se cerraba la última temporada.
Compañeros de sus años de teatro como la vedette Tania Doris o el actor cómico Quique Camoiras quisieron estar presentes en la despedida a Luis Cuenca, así como actores de televisión de su misma quinta, como Pedro Peña y o Pepín Salvador, además de Fernando Ramallo, el joven actor que compartió con él su triunfal regreso al cine en "La buena vida", de David Trueba, la actriz Silvia Espigado, que encarnaba a su hija en la serie "Cuéntame como pasó", el periodista José Manuel Parada o la actriz María Kosti.
Su hijo Víctor se encargó, ya dentro de la capilla, de ofrecer un emotivo recuerdo de su padre, un hombre, dijo "al que no le gustaban los dramas, era un hombre alegre, un hombre feliz", para luego despedir a su padre con un "señores, se ha cerrado el telón". Víctor Cuenca dijo que su padre fue "un profesional hasta el último momento, siempre al pie del cañón. El uno de enero, cuando ya había acabado de rodar la última temporada de 'Cuéntame' ingresó en el hospital. El sabía que había algo, pero mantuvimos todo el tiempo en secreto su enfermedad, le decíamos que era un virus atípico. Pero él era muy listo y lo descubrió. Sus últimas palabras fueron 'nos vamos a la mierda'".
Compañeros de sus años de teatro como la vedette Tania Doris o el actor cómico Quique Camoiras quisieron estar presentes en la despedida a Luis Cuenca, así como actores de televisión de su misma quinta, como Pedro Peña y o Pepín Salvador, además de Fernando Ramallo, el joven actor que compartió con él su triunfal regreso al cine en "La buena vida", de David Trueba, la actriz Silvia Espigado, que encarnaba a su hija en la serie "Cuéntame como pasó", el periodista José Manuel Parada o la actriz María Kosti.
Su hijo Víctor se encargó, ya dentro de la capilla, de ofrecer un emotivo recuerdo de su padre, un hombre, dijo "al que no le gustaban los dramas, era un hombre alegre, un hombre feliz", para luego despedir a su padre con un "señores, se ha cerrado el telón". Víctor Cuenca dijo que su padre fue "un profesional hasta el último momento, siempre al pie del cañón. El uno de enero, cuando ya había acabado de rodar la última temporada de 'Cuéntame' ingresó en el hospital. El sabía que había algo, pero mantuvimos todo el tiempo en secreto su enfermedad, le decíamos que era un virus atípico. Pero él era muy listo y lo descubrió. Sus últimas palabras fueron 'nos vamos a la mierda'".
