El Síndrome Maripili -en términos de la directora del congreso, Carmen García Ribas- hace referencia a la actitud "de sabotaje no consciente" que tienen las mujeres universitarias y profesionales, como consecuencia del "miedo a no ser queridas y a no complacer la expectativas del entorno", que les impide progresar en el campo profesional.
De este modo, la mujer profesional crea un "círculo perverso" del que no puede salir, puesto que sus miedos hacen que se someta a los estereotipos masculinos, lo que provoca sentimiento de culpa y hace que la mujer se reprima y no consiga los logros que podría obtener.
Según los organizadores, con la creación de este congreso busca la reivindicación del cambio del modelo laboral imperante, el masculino, con un nuevo modelo de liderazgo "femenino y estratégico".
En el debate sobre el talento femenino que se celebrará en la
La organización del congreso tiene prevista una cena de gala el 17 de septiembre, que presidirá la ministra de Defensa, Carme Chacón, en la que se entregará el I Premio de Liderazgo Femenino, con el que la ESCI pretende reconocer la labor de aquellas personas públicas que son un ejemplo en este campo
