Brinkmann fue encontrado el pasado jueves en su piso de la exclusiva zona del Upper East Side de Manhattan, en Nueva York, tras ausentarse de su trabajo como administrador en un edificio del Bronx, lo que hizo dar la voz de alarma al conserje del inmueble, quien avisó al hijo de la víctima, Rick, que obtuvo el permiso para acceder a la vivienda de su padre, que vivía sólo desde el fallecimiento de su esposa el año pasado, y descubrir así el cadáver, según la noticia ofrecida por The New York Times.
El cuerpo se encontraba en el suelo de su habitación, estaba boca abajo, malherido y con las manos atadas. Pudieron comprobar también que la caja fuerte había sido forzada y el coche, un Honda Civic fue robado y posteriormente hallado el viernes en el barrio del Bronx.
La presunta autora del crimen es Angela Murray, de 30 años, a quien detuvo el pasado sábado la Policía. Murray ya estaba acusada de asesinato, así como de tres robos. Al parecer, la detenida operaba con otro individuo que aún no ha sido arrestado, y juntos visitaron a Brinckmann.
Además de lo tremendo del asesinato a un anciano, está el hecho de que Guido Felix Brinkmann, nacido en Letonia, permaneció un año sometido a las torturas del Holocausto en los campos de concentración nazis de Mauthausen, Ebensee y Auschwitz, y fueron cinco las veces que esquivó la muerte en las cámaras de gas.
La familia Brinkmann emigró a los Estados Unidos años después, donde Guido Felix se "hizo un nombre" entre los empresarios de clubes nocturnos, lo que le llevó a abrir en 1971 la discoteca Adam's Apple, en Manhattan.
