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'Crónica negra' con Alfonso Egea: el infierno de Salma, dos años de torturas y violaciones de Alberto "El Coletas"

La rehén logró pedir auxilio a un vecino tras huir de la parcela donde sufrió agresiones sistemáticas y privación de libertad desde abril de 2024.

La rehén logró pedir auxilio a un vecino tras huir de la parcela donde sufrió agresiones sistemáticas y privación de libertad desde abril de 2024.
Alberto, conocido como 'El Coletas', presunto secuestrador de Salma , permanece en prisión provisional. | EFE

Salma, marroquí de 38 años, desapareció el 1 de abril de 2024. Su familia no tuvo noticias hasta el 10 de febrero de 2026, cuando la joven logró escapar de la vivienda de Alberto "El Coletas", en una huerta de San José de la Vega, Murcia. Aprovechando un descuido del captor, saltó una valla de más de dos metros y buscó la ayuda de Juan, un jubilado amigo de confianza que la acogió y la llevó al centro de salud.

Los médicos constataron un estado crítico: costillas y codo rotos, heridas antiguas de arma blanca, pérdida de un ojo, hematomas en todo el cuerpo y una herida reciente en la cabeza causada por un bote de laca. Salma presentaba signos de agresiones prolongadas y sistemáticas, tanto físicas como sexuales.

Según Alfonso Egea, la declaración de Salma es detallada y coincide con las lesiones observadas. Lo que inicialmente pudo ser una relación consentida se convirtió en un patrón de sadismo: palizas, violaciones y privación de libertad. El captor controlaba su documentación y su móvil, y le lanzaba amenazas constantes, incluyendo el daño a su mascota.

Un entorno que encubría los hechos

La hija de Alberto, la asistenta y un amigo fueron detenidos como encubridores. Egea advierte que la participación en fiestas o celebraciones no demuestra consentimiento: "Salma estaba bajo miedo extremo y vulnerabilidad, cumpliendo las órdenes del captor para sobrevivir".

Alberto, de 54 años, con antecedentes por violencia de género y tráfico de drogas, mantenía la vivienda fuertemente vallada y equipada con armas y drogas. También habría agredido a otras personas, como Paquito, un hombre dependiente de él, mostrando un patrón de control y violencia más amplio que solo sobre Salma.

Egea subraya la verosimilitud del relato: "Los detalles cronológicos y la correspondencia con las lesiones hacen creíble la versión de Salma". La investigación continúa y Alberto permanece en prisión provisional a la espera de que se concrete la instrucción judicial.

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