
El Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros ha decretado este sábado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, para los dos hermanos arrestados por su presunta implicación en la desaparición y muerte de Francisca Cadenas. La mujer fue vista por última vez en la localidad pacense de Hornachos en el año 2017, un suceso que ha mantenido en vilo a la región durante todo este tiempo.
Según ha informado de manera oficial el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, las diligencias previas abiertas contra ambos individuos se siguen por los presuntos delitos de asesinato y contra la libertad. La calificación jurídica podría variar a medida que avance la investigación judicial, pero la gravedad de los indicios recabados hasta la fecha ha sido determinante para privar de libertad a los dos sospechosos.
Durante su comparecencia ante el titular del juzgado, los dos investigados han optado por acogerse a su derecho a no declarar abiertamente ante las partes, limitándose a responder de forma exclusiva a las preguntas formuladas por sus respectivos abogados defensores.
El comienzo del fin
El desenlace de esta desaparición comenzó a precipitarse el pasado miércoles, jornada en la que los efectivos de la Guardia Civil llevaron a cabo un minucioso registro en el domicilio de los ahora encarcelados. Fue entonces cuando los agentes localizaron restos óseos enterrados debajo del patio de su vivienda. Al día siguiente, las pruebas forenses confirmaron de manera indubitada que los huesos pertenecían a la vecina de Hornachos.
El hallazgo pone fin a más de seis años de incertidumbre para los familiares y allegados de la víctima, quienes nunca dejaron de reclamar justicia y de organizar concentraciones para que la desaparición no cayera en el olvido. Ahora, será el proceso judicial el encargado de esclarecer el grado de participación y la responsabilidad penal de cada uno de los hermanos.

