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'Crónica negra' con Alfonso Egea: el móvil sexual cobra fuerza en el asesinato de Francisca Cadenas

Las escuchas de la UCO destapan el crimen de Francisca Cadenas y sitúan a dos hermanos como presuntos autores ocho años después.

Las escuchas de la UCO destapan el crimen de Francisca Cadenas y sitúan a dos hermanos como presuntos autores ocho años después.
El abogado de los detenidos por la desaparición de Francisca Cadenas, José Duarte (c), a su llegada al Tribunal de primera instancia de Villafranca de los Barros, a 14 de marzo de 2026, en Villafranca de los Barros, Badajoz, Extremadura (España). | Europa Press

La investigación del asesinato de Francisca Cadenas, desaparecida en 2017 en la localidad pacense de Hornachos, ha dado un giro decisivo tras la detención y envío a prisión provisional de dos hermanos vecinos de la víctima. El avance del caso, impulsado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha permitido reconstruir un crimen que permaneció sin resolver durante años.

El juzgado ha levantado el secreto de sumario, revelando una investigación marcada por una estrategia policial minuciosa que incluyó escuchas telefónicas, micrófonos ocultos y una serie de maniobras destinadas a provocar que los sospechosos se delataran. Las grabaciones obtenidas han resultado clave para situar a ambos hermanos en el centro de los hechos, especialmente por el contenido de sus conversaciones, en las que se referían a la víctima en términos vejatorios y con connotaciones sexuales.

Según ha explicado en el programa En casa de Herrero el periodista de investigación Alfonso Egea, estas escuchas forman parte de una técnica progresiva que requiere una sólida base de indicios para ser autorizada judicialmente. "La grabación que realiza la Unidad Central Operativa es una grabación que en el alcance policial se conoce como progresiva y que va desde la primera intervención telefónica hasta la intervención dentro del domicilio", ha señalado.

En este sentido, ha subrayado que fue precisamente el tono de esas conversaciones lo que activó las alarmas de los investigadores: "En cuanto empiezan a referirse de forma despectiva y cosificando a la víctima es cuando la UCO se da cuenta de que está ante los presuntos autores".

¿Existió un móvil sexual?

La presión policial fue en aumento durante meses. La colocación de carteles en el entorno de los sospechosos y la reconstrucción pública de los hechos provocaron que estos comenzaran a hablar con mayor soltura, lo que terminó por reforzar las sospechas. "Es el momento en el que ellos saben que tienen que entrar ahí porque ahí está Francisca Cadenas y así se lo hacen ver al juez", ha explicado Egea.

Uno de los aspectos clave de la investigación es determinar si existió un móvil sexual, lo que podría conllevar penas más graves. En este sentido, el periodista apuntó a un conjunto de indicios que, en su conjunto, dibujan un escenario claro: "Si tú encuentras un cuerpo al que sólo le falta la parte inferior, si tienes grabaciones con alusiones terribles y todo apunta a una atracción sexual, estamos en un escenario en el que no hay otra explicación posible".

Además, Egea ha puesto en duda la versión ofrecida por uno de los detenidos, que aseguró haber matado a la víctima de un solo golpe tras una discusión. "No se compadece con las pruebas. Tiene varios golpes, costillas rotas y el hueso hioides fracturado", ha afirmado el periodista, apuntando a una agresión mucho más violenta y prolongada.

Un posible tercer implicado

La posible implicación del segundo hermano sigue bajo análisis, pese a que cuenta con una coartada parcial. Según el relato, fue visto regresando al municipio cerca de la medianoche, lo que abre la puerta a su participación posterior en los hechos. "La gran pregunta es si alguien hace todo esto sin tener una relación íntima con la acción criminal de quitarle la vida", ha planteado el periodista.

Otro elemento relevante es la figura de un familiar de avanzada edad que residía en la vivienda en el momento de los hechos. Lejos de la imagen inicial de una persona incapacitada, Egea ha asegurado que "interactuaba perfectamente con su entorno" y que, por tanto, "si a Francisca la mataron de una brutal paliza el tío se enteró". Sin embargo, este testigo falleció posteriormente, lo que complica aún más la reconstrucción completa de lo ocurrido.

Análisis de objetos

Finalmente, los investigadores analizan diversos objetos hallados en los registros, entre ellos ropa interior femenina, mechones de pelo y herramientas con restos sospechosos. El resultado de las pruebas de ADN será determinante. "Si es el ADN de Francisca lo tienen en chino. Si es un ADN femenino por identificar, tenemos un problema", ha concluido Egea.

Con todos estos elementos, la causa avanza hacia su esclarecimiento definitivo, a la espera de las conclusiones forenses y del desarrollo judicial de un caso que ha marcado profundamente a la localidad durante casi una década.

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