
Los equipos de emergencias han localizado este martes los cuerpos sin vida de dos menores, hermanos gemelos de 11 años, en las aguas del río Ter a su paso por la localidad barcelonesa de Manlleu. El hallazgo pone fin a un angustioso dispositivo de búsqueda que se había iniciado de madrugada tras la denuncia de su repentina desaparición.
Según ha informado la agencia EFE a partir de fuentes policiales, los Mossos d'Esquadra recibieron el aviso alrededor de la una de la madrugada. Fue la Policía Local de Manlleu quien alertó de que los dos niños, que habían salido al atardecer del lunes con la intención de jugar al fútbol, no habían regresado a su domicilio, lo que desató la preocupación de su entorno familiar.
De manera inmediata, los servicios de emergencia activaron un amplio dispositivo de rastreo que se centró en las áreas que los menores solían frecuentar. Durante toda la noche y la mañana del martes, efectivos de distintas unidades peinaron el municipio y sus alrededores. Ante la cercanía del cauce fluvial y la posibilidad de que se hubieran acercado a él, se decidió incorporar tecnología y personal especializado para tratar de dar con su paradero.
En concreto, la policía autonómica catalana desplegó drones para obtener una visión aérea detallada de las riberas y de las zonas de más difícil acceso, al tiempo que movilizó a los agentes de su unidad subacuática para inspeccionar el fondo del río. La sospecha de un posible accidente en el agua fue cobrando cada vez más fuerza con el avance del operativo.
El primer indicio material apareció en torno a las once y media de la mañana, cuando los efectivos localizaron en la zona unas prendas de ropa que coincidían plenamente con la indumentaria que llevaban los gemelos en el momento de su desaparición. Este hallazgo acotó definitivamente el perímetro de búsqueda al entorno acuático.
Poco después, los peores temores se confirmaron sobre el terreno. Hacia la una de la tarde, los especialistas recuperaron el primer cuerpo y, apenas una hora más tarde, a las dos de la tarde, fue hallado el segundo cadáver, ambos sumergidos en el lecho del río Ter.
A falta de que las pruebas dactilares y forenses certifiquen de manera oficial la identidad de los fallecidos, la descripción física concuerda con la de los dos niños desaparecidos, pertenecientes a una familia originaria de Ghana y residente en el municipio. Los restos mortales han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña, donde se les practicará la autopsia pertinente.
Por el momento, los investigadores de los Mossos d'Esquadra mantienen abiertas todas las diligencias para esclarecer las circunstancias exactas del suceso. No obstante, las primeras hipótesis apuntan a un ahogamiento de carácter completamente accidental. La comitiva judicial se desplazó al lugar de los hechos a media tarde para autorizar el preceptivo levantamiento de los cadáveres y dar comienzo a los trámites legales.