Historia

El antisemitismo de Mussolini
He escrito en varias ocasiones sobre la singularidad del fascismo italiano en lo relativo a la cuestión judía. En mi libro Perón, tal vez la historia apunté: "La sociedad italiana no era esencialmente antisemita, como la historia demostró sobradamente, el antisemitismo no era un rasgo estructural del fascismo italiano y la promulgación de las leyes raciales significó una pérdida muy grande de simpatías para el régimen".
Un historiador único
Conocí al profesor Payne en Madrid a principios de 1973, y por su recomendación solicité y obtuve una beca de investigación y estudios graduados –a través de la Comisión Fulbright– en la Universidad de Wisconsin en Madison, donde él enseñaba Historia.

Guerra al cristiano
Este año se cumple el 150 aniversario de la Guerra de África: como no salimos derrotados, pasará completamente inadvertido para los distintos gobiernos y la sociedad española.

La Guerra de Yom Kippur
La Guerra de Yom Kippur, conocida en el mundo árabe como Guerra del 6 de Octubre, sin lugar a dudas fue uno de los momentos más difíciles de la historia del moderno Israel. Ese día de 1973, Siria y Egipto atacaron por sorpresa al Estado judío, mientras los israelitas vivían la jornada más sagrada de su calendario.

El heroísmo de Frederick Douglass
La esclavitud, esa ignominia, es un cachetazo brutal e inmisericorde a la dignidad del ser humano. Menos aún se entiende que desde los albores de la historia pensadores como Aristóteles justificaran este atropello escandaloso y monumental a la condición humana.

Ortega y el franquismo
La izquierda española, cuya reconocida nulidad intelectual (no tiene un solo pensador ni siquiera mediano) solo es comparable con su capacidad de intimidación, condenó a Ortega y Gasset a un despectivo silenciamiento, multiplicando los sarcasmos y pequeñas invectivas contra él (es la manera habitual de razonar en la izquierda, muy distinta de la discrepancia argumentada), por el pecado de haber vuelto a la España franquista y trabajado en ella durante sus últimos diez años.
1933: las derechas no pueden gobernar
Azaña era un tipo que no podía soportar que las derechas llegaran al poder. Por eso, en 1933, en cuanto se sabe que las elecciones las han ganado las derechas –y, por añadidura, de manera absolutamente clamorosa–, propone al presidente de la República, Alcalá-Zamora, que disuelva las Cámaras y se vuelva a repetir la votación, lo cual, como variedad de golpe estado, no está mal.
1947: el Imperio Británico estira la pata
El 1 de enero de 1947 el Gobierno británico nacionalizó el carbón, las minas... y a los mineros. Un mal comienzo para un país que en ese año no dio pie con bola. Lo de las minas fue un pecado que tardaría casi cuatro décadas y miles de huelgas en corregirse, pero era el signo de los tiempos. Sólo unos meses antes el Gobierno laborista de Clement Attlee, una auténtica calamidad de hombre que fijó con hormigón armado los cimientos de la decadencia británica, había nacionalizado el Banco de Inglaterra.

¿Y qué si hubiera ganado el Sur?
El Sur tuvo buenas razones para decidir su secesión; jurídicas, históricas, económicas, éticas... La ucronía es un ejercicio muy interesante en este caso, pues de haberse dividido Estados Unidos en dos, el curso de la historia habría cambiado.