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Liberalismo y religión

Javier Paz

En la doctrina liberal, lo más importante es la libertad del ser humano; y una de las libertades fundamentales de todo ser humano es la de elegir y practicar sus creencias religiosas.

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Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la religión ha sido impuesta por las clases dominantes, y en los distintos territorios se ha prohibido la práctica de todo credo distinto del oficial. La Reforma luterana y la Contrarreforma católica causaron varias guerras y miles de muertos en Europa. Muchos de los inmigrantes que llegaron a las colonias que andando el tiempo se convirtieron en EEUU lo hicieron para escapar de la persecución religiosa en Inglaterra.

Es con pensadores como John Locke (1632-1704), considerado el padre del liberalismo, que se empieza a debatir la libertad de religión y la separación de la Iglesia y el Estado. El pensamiento de Locke influyó en los fundadores de EEUU, quienes, en la primera enmienda a la Constitución norteamericana, establecieron lo siguiente: "El Congreso no legislará respecto al establecimiento de una religión o a la prohibición del libre ejercicio de [los credos]".

Así pues, la primera enmienda estableció la separación entre la Iglesia y el Estado y prohibió a éste interferir en el libre ejercicio de cualquier creencia.

La separación Iglesia-Estado no tenía como objetivo fomentar el ateísmo, ni mucho menos. Pensadores liberales como John Locke, Adam Smith o Alexis de Tocqueville eran profundamente religiosos, como lo demuestran sus muchos escritos sobre la materia; también lo fueron Thomas Jefferson y James Madison, fundadores de la nación americana. Las siguientes citas de Madison pueden clarificar la cuestión:

– La religión de cada hombre debe ser dejada a la convicción y conciencia de cada hombre; y es el derecho de cada hombre el practicarla como su convicción y su conciencia le dicten.

– El propósito de la separación de la Iglesia y el Estado es el de alejar para siempre de estas costas el incesante conflicto que ha empapado en sangre durante siglos las tierras de Europa.

Tanto en la teoría como en la práctica, el liberalismo ha procurado, en materia de religión, la tolerancia y la libertad.

Desde sus inicios como nación, y guiado por un espíritu liberal, EEUU garantizó la libertad de religión y no adoptó credo oficial alguno. Eso generó un clima de paz y tolerancia cuyas consecuencias no han sido irrelevantes en el desarrollo económico de aquel país.

 

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