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La hiel de uno de los 61

El viernes, cuando ya se conocía la magnitud de la tragedia de Los Gallardos, "un diablo de marca mayor, corcovado, cojo" comienza a sembrar cizaña.

El viernes, cuando ya se conocía la magnitud de la tragedia de Los Gallardos, "un diablo de marca mayor, corcovado, cojo" comienza a sembrar cizaña.
Vista de una zona quemada en los incendios de Bédar y Los Gallardos, España, a 11 de julio de 2026. | Cordon Press

Víctor Fernández es el párroco de Los Gallardos. A media tarde del pasado jueves vio "un poquito de humo lejos, un conato que no parecía exagerado". A las pocas horas, al salir de la iglesia sobre las nueve de la noche, ya eran "unas llamas horribles. Como imaginamos cuando nos hablaban del fuego del infierno". Delante de los coches calcinados un vecino se lamenta: "parece como si por aquí hubiera pasado el demonio". Ante una desgracia que se cobra vidas humanas solemos mentar al diablo y buscar culpables. Son momentos de ofuscación, de rabia. Propicios para que se acuse injustamente. Para propagar infundios. Pareciera que Satanás, no satisfecho con la tragedia, quisiera además escarnecernos. El Papa Francisco llamaba "trabajadores injustos, sembradores de escándalos" a los que propagan la cizaña. Abundan en las tragedias.

El municipio de Los Gallardos ha sido tradicionalmente de izquierdas. Desde 1983 cuatro alcaldes del PSOE, uno de Ciudadanos y el actual, del PP. En las elecciones generales de 2023, 398 vecinos votaron PP y 305 PSOE. En Bédar —donde vivían las víctimas del incendio—, el PSOE lleva en la alcaldía desde 1983. Una comarca que fue minera. "A la hora de cerrar nuestra edición sigue en el mismo estado la huelga en Bédar de los mineros de la Compañía de Águilas... los obreros no solo no asisten al trabajo, sino que tampoco se presentan a cobrar los jornales devengados". (El Eco de Levante, Garrucha, 9 de junio de 1902).

El pasado viernes, en La Sexta —la cadena que Zapatero les regaló a Roures y a Contreras, agraciado hoy por Sánchez con La 7—, cuando ya se conocía la magnitud de la tragedia de Los Gallardos, "un diablo de marca mayor, corcovado, cojo", que diría Quevedo, comienza a sembrar cizaña. Sus palabras supuran hiel. Es un periodista del régimen: "En una zona, por cierto, donde además hay muchísimo voto a partidos que niegan el cambio climático…". La ignorancia es muy atrevida, pero esto es insidia. Continúa: "Vamos a ver si este tipo de tragedias pueden servir,… para que la gente deje de hacer un debate sobre si hay o no cambio climático. Hay una serie de partidos que lo discuten. En Almería es una discusión". Insinúa que las muertes han sido un castigo por negar el "cambio climático". Carlos Cué, que así se llama este "trabajador injusto", escribe en El País. Hace años se obsesionó con Francisco Camps. Un personaje inquietante. "El mal no es una cosa difusa, es una persona", nos alertaba el Papa Francisco.

Sentado junto a Cué otro "diablo lleno de cazcarrias, romo y calvo" habló para mentir, que es lo que hacen los diablos menores —este escribe en infoLibre y el otro en El País, todavía hay clases—. Afirmó que en el pacto del PP y Vox en Andalucía se negaba el cambio climático. Nada de eso se lee en el documento. El acuerdo denuncia las políticas agrarias que encarecen la producción sin contrapartidas, que es la misma queja de las organizaciones agrarias españolas. La asociación ALAS, que agrupa a Asaja, COAG, UPA, a cooperativas y patronales, considera que no pueden aumentar las exigencias a los agricultores si no hay más ayudas. Además, desde que Vox se está haciendo formal da gusto. El año pasado, tras los incendios del verano, los de Abascal anunciaron una "macroquerella" contra todo quisque. Ahora silban.

Jacobo Teijelo es un abogado "pata negra". De la confianza de Santos Cerdán y del PSOE. Presumía ante Leire Díez —la encargada de la cloaca— de tener a "61 periodistas habituales" a los que mandaba información. Hubo un tiempo en el que existían "listas negras". La de este abogado es una "lista roja". Gente con los escrúpulos justos y mucha vanidad. Algunos tiran a dar.

Posdata: En descargo de Rajoy, que se debe estar mondando de risa, franceses son, pero galos, galos, de la Galia, como Astérix y Obélix, pues la verdad es que no. Tenía que decirse y se ha dicho.

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