
L D (EFE)
Edmilson era sometido a una artroscopia en la mañana de este lunes en la Clínica Asepeyo, por espacio de unas dos horas, para solventar la rotura total y arrancamiento que sufrió en el menisco interno de su rodilla derecha durante el partido de Liga disputado el domingo en el Camp Nou contra el Numancia (1-0).
En la operación se han confirmado las peores previsiones, de que había sufrido también una rotura del ligamento cruzado anterior, algo que le obligará a un largo período de recuperación durante al menos seis meses. Si sólo se hubiera roto el menisco, el período de baja se habría reducido a unos dos meses.
La operación ha sido dirigida por los doctores Josep Maria Aguilera y Sergi Sánchez, de la Clínica Asepeyo de Sant Cugat, bajo la supervisión del jefe de los servicios médicos del Barcelona, Jordi Ardévol. Ardévol ha explicado que, durante la intervención quirúrgica, se había encontrado un arrancamiento total del menisco interno de la cápsula que lo envuelve, por lo que se procedía a una complicada operación de sutura para volver a colocarlo en su sitio. Asimismo, el jugador tenía destrozado el ligamento lateral cruzado de la misma rodilla derecha, lo que obligó a extraerlo y a sustituirlo por tendones procedentes de los músculos isquiotibiales.
Según Ardévol, se utilizó los músculos isquiotibiales, en lugar del tendón rotuliano, como medida de prevención, ya que Edmilson arrastraba ya desde su etapa anterior en el Mónaco dolores en la rótula, que se acentuaron durante la semana pasada debido a una fuerte contusión que sufrió en ella el jugador. Ardévol descarta, sin embargo, que esa contusión en la rótula tuviese nada que ver con la grave lesión del brasileño, que atribuye al traumatismo producido por una caída desde una elevada altura (un metro y medio), con la pierna extendida y el cuerpo doblado en sentido contrario al de la articulación.
El médico azulgrana ha dicho que esta lesión, pese a tener un elemento común con las sufridas por Motta y Gabri (los tres se han roto el ligamento cruzado anterior de las rodillas), no tiene nada que ver con ellas, debido al traumatismo originado por la caída de José Gomes Edmilson, mientras que en los dos casos anteriores lo que se había producido es "una descoordinación motriz". Pese a no querer extenderse en las causas que han provocado las graves lesiones de estos jugadores, a la espera de una rueda de prensa explicativa que hará este martes, Ardévol ha dicho que "como médicos no podemos aceptar que se deban a la mala suerte, sino buscar las causas, que las hay en todas las lesiones. Probablemente la mala suerte es que se hayan concentrado sólo en mes y medio".
En su opinión, hay una suma de factores que pueden haber influido en estas lesiones, que pueden ir desde la pura preparación física, el calentamiento que hacen los jugadores antes de los partidos o incluso la predisposición genética de los futbolistas. El césped existente en el Camp Nou, donde se han producido en todos los casos estas lesiones, no sería "de los factores más influyentes", según Ardévol, pese a haber sido replantado de nuevo durante el pasado verano. En su opinión, el hecho de que estos jugadores hayan padecido con anterioridad problemas en estas articulaciones "siempre facilita un mayor riesgo", pero destacó que en la plantilla azulgrana hay futbolistas de élite que han pasado por muchas lesiones, hasta el punto que "de 40 rodillas que tenemos (en el primer equipo), diecisiete han padecido alguna cosa".
Tras la psicosis de lesiones que se ha apoderado del vestuario barcelonista, Ardévol admite que probablemente los médicos del club mantendrán una reunión con los jugadores para darles explicaciones y aclararles todas las dudas, después de haberlo hecho ya con los miembros del cuerpo técnico.
En la operación se han confirmado las peores previsiones, de que había sufrido también una rotura del ligamento cruzado anterior, algo que le obligará a un largo período de recuperación durante al menos seis meses. Si sólo se hubiera roto el menisco, el período de baja se habría reducido a unos dos meses.
La operación ha sido dirigida por los doctores Josep Maria Aguilera y Sergi Sánchez, de la Clínica Asepeyo de Sant Cugat, bajo la supervisión del jefe de los servicios médicos del Barcelona, Jordi Ardévol. Ardévol ha explicado que, durante la intervención quirúrgica, se había encontrado un arrancamiento total del menisco interno de la cápsula que lo envuelve, por lo que se procedía a una complicada operación de sutura para volver a colocarlo en su sitio. Asimismo, el jugador tenía destrozado el ligamento lateral cruzado de la misma rodilla derecha, lo que obligó a extraerlo y a sustituirlo por tendones procedentes de los músculos isquiotibiales.
Según Ardévol, se utilizó los músculos isquiotibiales, en lugar del tendón rotuliano, como medida de prevención, ya que Edmilson arrastraba ya desde su etapa anterior en el Mónaco dolores en la rótula, que se acentuaron durante la semana pasada debido a una fuerte contusión que sufrió en ella el jugador. Ardévol descarta, sin embargo, que esa contusión en la rótula tuviese nada que ver con la grave lesión del brasileño, que atribuye al traumatismo producido por una caída desde una elevada altura (un metro y medio), con la pierna extendida y el cuerpo doblado en sentido contrario al de la articulación.
El médico azulgrana ha dicho que esta lesión, pese a tener un elemento común con las sufridas por Motta y Gabri (los tres se han roto el ligamento cruzado anterior de las rodillas), no tiene nada que ver con ellas, debido al traumatismo originado por la caída de José Gomes Edmilson, mientras que en los dos casos anteriores lo que se había producido es "una descoordinación motriz". Pese a no querer extenderse en las causas que han provocado las graves lesiones de estos jugadores, a la espera de una rueda de prensa explicativa que hará este martes, Ardévol ha dicho que "como médicos no podemos aceptar que se deban a la mala suerte, sino buscar las causas, que las hay en todas las lesiones. Probablemente la mala suerte es que se hayan concentrado sólo en mes y medio".
En su opinión, hay una suma de factores que pueden haber influido en estas lesiones, que pueden ir desde la pura preparación física, el calentamiento que hacen los jugadores antes de los partidos o incluso la predisposición genética de los futbolistas. El césped existente en el Camp Nou, donde se han producido en todos los casos estas lesiones, no sería "de los factores más influyentes", según Ardévol, pese a haber sido replantado de nuevo durante el pasado verano. En su opinión, el hecho de que estos jugadores hayan padecido con anterioridad problemas en estas articulaciones "siempre facilita un mayor riesgo", pero destacó que en la plantilla azulgrana hay futbolistas de élite que han pasado por muchas lesiones, hasta el punto que "de 40 rodillas que tenemos (en el primer equipo), diecisiete han padecido alguna cosa".
Tras la psicosis de lesiones que se ha apoderado del vestuario barcelonista, Ardévol admite que probablemente los médicos del club mantendrán una reunión con los jugadores para darles explicaciones y aclararles todas las dudas, después de haberlo hecho ya con los miembros del cuerpo técnico.