
El archipiélago mantiene una posición de relativo control sobre sus cuentas públicas en un escenario nacional marcado por el incremento del pasivo del Estado. Según los últimos datos publicados por el Banco de España, la deuda pública de Canarias se situó en 6.559 millones de euros durante el primer trimestre de 2026. Esta cifra representa el 10,5% de su Producto Interior Bruto (PIB), lo que consolida a las islas con el segundo porcentaje más bajo de endeudamiento de todo el conjunto de Comunidades Autónomas, sólo por detrás de Navarra.
En términos de evolución, la gestión autonómica logró reducir el pasivo en 60 millones de euros respecto al cierre del año pasado, aunque el balance refleja un incremento de 174 millones si se compara con el mismo periodo del ejercicio de 2025. Con este resultado, Canarias se mantiene holgadamente por debajo del umbral del 13% que establece la Ley de Estabilidad Financiera, un límite que apenas logran cumplir cinco autonomías en todo el territorio nacional.
El contraste con la Administración Central
La realidad presupuestaria de las islas contrasta con el comportamiento de la Administración Central. En el conjunto de España, la deuda de las Administraciones Públicas escaló hasta un máximo histórico de 1,740 billones de euros, tras sufrir un repunte interanual del 4,3%. Este volumen de endeudamiento equivale al 101,6% del PIB nacional, impulsado principalmente por el saldo emisor del Estado y los préstamos concedidos a la Tesorería General de la Seguridad Social para sostener su desequilibrio presupuestario.
Mientras el Ejecutivo central fía la contención del indicador a la evolución del PIB para intentar bajar del umbral del 100% a finales de año, los compromisos de gasto a largo plazo siguen ganando peso, acumulando el 94,8% de los pasivos totales del sector público español.
Las Palmas de Gran Canaria, ejemplo de endeudamiento cero
El informe regulador del supervisor bancario también deja datos significativos en el ámbito de las corporaciones locales, que en términos globales consiguieron rebajar su deuda un 9,5% interanual.
En la comparativa de las grandes capitales municipales del país con más de 300.000 habitantes, Las Palmas de Gran Canaria destaca al presentar una deuda cero, situándose a la cabeza de la eficiencia financiera por habitante frente a los notables niveles de pasivo por ciudadano que arrastran consistorios como los de Zaragoza, Barcelona o Madrid.

