
La reciente arremetida de la secretaria de Organización del PSOE Canarias, Nira Fierro, contra los seis diputados del PP no responde a un interés genuino por las finanzas de las islas, sino a una estrategia coordinada desde Madrid. El ataque de la cúpula socialista intenta vender la condonación parcial de la deuda como una "concesión histórica" para Canarias, ocultando que el verdadero origen del proyecto de ley es el trato de favor pactado por Pedro Sánchez con sus socios independentistas para mantenerse en la Moncloa.
Por un lado, el PSOE acusa al PP de dar la espalda al archipiélago por votar a favor de la enmienda a la totalidad junto a Vox y UPN, obviando que el rechazo popular responde a la negativa a avalar un modelo de reparto asimétrico y diseñado a la medida de Cataluña. Por otro lado, los socialistas buscan desesperadamente debilitar el pacto de gobierno autonómico, utilizando la discrepancia en el voto con Coalición Canaria que se alineó con el bloque de la investidura (PSOE, Sumar, ERC, Junts, PNV y Bildu) para intentar abrir una brecha entre los socios del Ejecutivo regional.
Demagogia con los servicios públicos y amnesia sobre su propia gestión
En su ofensiva, el PSOE utiliza una calculadora demagógica al afirmar que los 3.259 millones de euros de condonación resolverían de un plumazo las carencias en sanidad, educación, vivienda y dependencia. Sin embargo, este discurso choca frontalmente con la hemeroteca reciente. Durante la anterior legislatura, bajo la gestión del propio PSOE en el Gobierno de Canarias, los servicios esenciales sufrieron un notable deterioro, alcanzando récords históricos de colapso en la sanidad pública y demoras de muchos meses para tramitar las ayudas a la dependencia. La dirección socialista exige ahora recursos inmediatos mientras guarda un sonoro silencio ante el bloqueo que el Ministerio de Hacienda mantiene sobre partidas clave para el archipiélago y sobre la rebaja del IGIC.
La trampa de la hemeroteca como única propuesta política
Ante la falta de un proyecto sólido para las islas, la dirección regional del PSOE ha optado por recurrir al ataque directo y a la confrontación. Al desempolvar votaciones pasadas sobre La Palma, el SMI o los transportes, es una burda táctica de distracción para evitar debatir sobre el fondo del problema: el reparto injusto del sistema de financiación autonómica.
Mientras la ley continúa su tramitación parlamentaria en el Congreso, el PSOE de las islas vuelve a demostrar que su prioridad no es defender un modelo fiscal justo e igualitario para todos los canarios, sino actuar como escudo político de Pedro Sánchez y desgastar al Ejecutivo de Canarias a cualquier precio.


