
Canarias contará con una nueva hoja de ruta para proteger, conservar y gestionar de forma sostenible sus montes. La Consejería de Transición Ecológica y Energía presentó este martes en La Palma el nuevo marco estratégico que sustituirá a la planificación vigente desde 1999, con el objetivo de adaptar la gestión forestal a los retos actuales, especialmente al cambio climático y al aumento del riesgo de grandes incendios.
El documento, respaldado por el Gobierno autonómico, actualiza unas directrices que llevaban más de dos décadas sin renovarse e incorpora los últimos avances técnicos para mejorar la conservación de los espacios forestales y hacerlos más resilientes.
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, destacó que el archipiélago dispone ahora de "una hoja de ruta renovada para proteger sus montes, mejorar su capacidad de adaptación al cambio climático y reforzar la prevención y la respuesta frente a los incendios forestales". Además, defendió que esta estrategia también contribuirá a dinamizar la economía local, generar empleo y favorecer la actividad en el medio rural.
Una planificación para los próximos 21 años
El director general del Medio Natural, Miguel Ángel Morcuende, explicó que el documento tiene carácter estratégico y servirá para orientar las políticas forestales del Ejecutivo, aunque precisó que "no tiene carácter normativo ni sustituye a la legislación vigente".
La planificación se basa en un análisis detallado del territorio, teniendo en cuenta la titularidad de los montes y la distribución de la vegetación en cada isla para adaptar las actuaciones a las necesidades específicas de cada territorio.
Su vigencia será de 21 años, divididos en tres periodos de siete años con evaluaciones periódicas que permitirán comprobar el grado de cumplimiento de los objetivos y facilitar el acceso a financiación tanto estatal como europea.
El texto comenzó a tramitarse el pasado año y ya ha superado las fases de consulta pública y evaluación ambiental. Su estructura se articula en torno a tres grandes ejes, ocho líneas de actuación y dieciocho programas específicos.
Prevención de incendios, recuperación del medio rural y futura Ley de Montes
El primer eje contempla actuaciones directas sobre el territorio, entre ellas la prevención de incendios forestales y la conservación de la biodiversidad. En este apartado se incluyen los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (Eirif), que han recibido una inversión de 39 millones de euros durante los últimos tres años para reforzar sus medios, incorporando drones y helicópteros de última generación.
El segundo bloque pone el foco en la recuperación del valor económico y social de los montes, impulsando iniciativas como la recuperación del cultivo del almendro y otras actividades ligadas al aprovechamiento sostenible del territorio.
Por último, el tercer eje busca mejorar la coordinación entre administraciones en materia técnica, administrativa y financiera, además de sentar las bases para la futura Ley de Montes de Canarias.
La estrategia se aplicará en todo el archipiélago, tanto en las zonas arboladas como en aquellas con escasa masa forestal. En este sentido, presta una atención especial a islas como Fuerteventura y Lanzarote, donde la vegetación desempeña un papel fundamental para combatir la erosión del suelo y proteger el paisaje.

