
Hace apenas 24 horas y justo cuando cumplía 66 años, el ex príncipe Andrés era detenido por la policía británica bajo sospecha de mala conducta en el cargo público, así como por sus turbias relaciones con el pederasta Jeffrey Epstein. Esta noticia ha hecho que muchos de los señalados en los archivos del acosador vuelvan a salir a la luz mediática, mientras que otros se esfuerzan por esconderse de los focos, como el caso de Bill Gates, que incluso ha llegado a cancelar su participación en la cumbre de la India tras saltar la última hora.
Uno de los nombres que se pueden ver en los documentos desclasificados del caso es el de "Les Wexner", el hombre que levantó el imperio de la lencería con la ayuda de Epstein. Wexner, un hombre que siempre prefirió la discreción de su mansión de 2.200 metros cuadrados, frente a los flashes de Nueva York, cometió el error de su vida a mediados de los 80 al entregarle las llaves de su reino a Jeffrey Epstein.

En 1977, Roy Raymond dio vida a Victoria’s Secret, pero apenas cinco años después vendió la marca por un millón de dólares al multimillonario Les Wexner, quien se encargó de transformarla en el espectáculo de moda más famoso del mundo. Partiendo de una única tienda familiar, Wexner construyó un verdadero imperio bajo la firma L Brands y diversificó sus inversiones en empresas reconocidas como Abercrombie & Fitch, Bigelow Tea y Bath & Body Works.
Así accedía Epstein a las jóvenes del universo de Victoria’s Secret
A mediados de los 80, Wexner conoció a Jeffrey Epstein a través de recomendaciones de su entorno. A medida que fue pasando el tiempo, acabó convirtiéndose en el asesor financiero del empresario a nivel profesional, pero también personal, durante más de dos décadas. Epstein utilizó su cercanía con Wexner y el poder notarial que le concedió para firmar en su nombre, para controlar propiedades y acceder a las jóvenes del universo de Victoria’s Secret.
Mientras Les Wexner se centraba en supervisar sus inversiones, Jeffrey Epstein aprovechó la confianza depositada en él para ejecutar un esquema delictivo que permanecería oculto durante tres décadas. Haciéndose pasar por un reclutador de modelos para Victoria’s Secret, Epstein logró acercarse a jóvenes que luego eran explotadas por sus poderosos contactos, utilizando el prestigio de la marca como fachada para sus turbias actividades ilícitas.

Un elemento clave en este entramado fue la adquisición de una propiedad en Nueva York: la mansión de la Quinta Avenida de Wexner. Allí, cientos de jóvenes acudían a ofrecer masajes a los amigos de Epstein y, en muchos casos, eran forzadas a mantener relaciones sexuales. Incluso modelos vinculadas a los desfiles de Victoria’s Secret pasaban por la lujosa residencia de 2.800 metros cuadrados y siete plantas.
"Pensar en lo que hizo me pone enfermo"
Wexner aseguró públicamente en 2019 que desconocía por completo estas acciones y condenó con firmeza los crímenes de Epstein, dando por finalizada su relación laboral en 2008, tras la primera acusación formal de abuso sexual contra el asesor financiero.
Este mismo miércoles durante un testimonio a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Wexner ha insistido en que"escondió completamente" la otra vida que llevaba, que estuvo "llena de crímenes impensables". "Él sabía que yo nunca habría tolerado su horrible comportamiento. Nada de aquello. En ningún momento presencié ese lado de la vida de Epstein por el que ahora es considerada una persona infame. Soy el padre de dos niñas, ahora mujeres, y pensar en lo que hizo me pone enfermo", ha sentenciado.

"En septiembre de 2007, nueve meses antes de que se declarara culpable en Florida, revoqué sus poderes como apoderado, le quitamos el acceso a nuestras cuentas bancarias y le obligué a renunciar a todas nuestras entidades afiliadas", ha agregado.
El empresario también ha resaltado que visitó la isla de Epstein "solo una vez poco después de que la comprara" y su familia se detuvo unas horas mientras estaba de crucero. "De nuevo, la faceta de Epstein que decidió revelarme era muy diferente del depredador que finalmente se reveló que era", ha argüido.
Wexner ha defendido además que cortó lazos con el magnate cuando supo que "había robado grandes sumas de dinero" a su familia. "Una vez que me enteré de su conducta abusiva y del robo a mi familia, no volví a hablar con Epstein", ha aseverado. "Que quede bien claro: nunca presencié ni tuve conocimiento de la actividad criminal de Epstein". Actualmente Les Wexner vive refugiado en su entorno familiar junto a su esposa, la abogada Abigail S. Koppel, y sus cuatro hijos, Harry, Hannah, David y Sarah.

