Menú

El gran secreto de Diana Navarro: lleva casada dos años y medio

Diana Navarro ya no está sola, como dice su primera canción, aunque su extrema discreción dificulte saberlo.

0
Diana Navarro ya no está sola, como dice su primera canción, aunque su extrema discreción dificulte saberlo.
Diana Navarro | Cordon Press

Diana Navarro lleva tatuada en su muñeca izquierda la palabra "Sola". Naturalmente responde al título de su primera canción, que la llevó al éxito el año 2005 en dos versiones, una sin acompañamiento musical, "a capela". Y sola, no está: lleva casada dos años y medio. La boda se celebró en Málaga, su tierra, en abril de 2018. Justo el día que cumplió cuarenta años. Mantuvo la cantante su noviazgo con absoluta discreción. Cuando la conocí me habló veladamente que iba muy a menudo a Granada: deduje que ello la llevaba posiblemente a una circunstancia muy personal, pero no me facilitó más detalles. No insistí en ese secreto, sabiendo que salvaguarda su intimidad. Es muy posible que muchos de sus admiradores desconozcan ese estado civil de la extraordinaria intérprete. Después de aquella ceremonia matrimonial religiosa, no se ha visto a Diana fotografiada en ningún medio con su esposo. Separa la carrera musical de su vida. Excepto las imágenes de aquella ceremonia nupcial no se han publicado, que uno sepa, otras de la pareja.

Diana Navarro dice que se marchó a vivir a la capital de la Alhambra "por amor". Y allí reside en una casa rural, como ella misma define su hogar, en compañía de Rafael Rodríguez, su esposo, alto, barbado, que tiene una pequeña tienda de frutos secos en la plaza de la Trinidad. Buena parte de estos casi siete meses de pandemia los ha pasado Diana en esa vivienda, pero programando su gira interrumpida que había iniciado en noviembre de 2019 para promover su último disco, "Inesperado". En su caso, pese a las dificultades que afectan a todos y que los artistas superan como pueden, la malagueña viaja a algunas capitales para sus reducidas actuaciones en las que de antemano supone que su auditorio quedará sensiblemente acortado. Y no porque le falten seguidores sino por las normas dictadas en los espectáculos públicos.

"Inesperado" nos presenta una Diana Navarro ambivalente, ecléctica en su repertorio, en el que ya hace tiempo sabíamos de sus fusiones de la copla, el flamenco con especial atención a las saeta, que borda emocionadamente, la zarzuela, el pop… De todo ello ya ha dado muestras durante su presencia en el programa Tu cara me suena, donde lo mismo se convertía por arte de unos maquilladores en Antonio Molina, cuya voz "clavaba", o en la mismísima María Callas. Y es que Diana, con su prodigiosa garganta, no es que imite a cantantes de acreditada fama, sino que consigue adaptar sus dotes vocales a los sonidos de muy diversos intérpretes. Cierto que por ella, de sentirse obligada, nunca abandonaría el flamenco y la copla aflamencada que cultiva. Pero en programas televisivos como el citado ha sabido dar a conocer su capacidad de adaptación a géneros y ritmos muy distintos a sus habituales. En la industria musical imperan hoy otros gustos, pues por ella cantaría más canciones andaluzas. Recuerdo haber estado presente en los estudios de TVE, en Prado del Rey cuando grababa para Cine de barrio su versión de "Ojos verdes". Me dejó impresionado. Lástima que aquella emisión no se emitiera. Así me consta pues en ella intervine para comentar una película de Concha Piquer. Como era en blanco y negro, a última hora los responsables del programa se echaron atrás y la cambiaron por otra. Y Diana Navarro quedó perjudicada.

Su última grabación es buen ejemplo de lo que acabamos de exponer. Allí realiza una versión muy personal de "Encrucijada", un añejo éxito de Marifé de Triana. Sorprenden tanto sus gritos aflamencados como los arreglos orquestales. Tal vez los muchos seguidores de la fallecida artista sevillana no se entusiasmen con esta versión. A Marifé es difícil copiarla. No siendo esa la intención de Diana Navarro, aceptemos que ha realizado una interpretación peculiar, distinta a la original. Pero muy notable. Para promover ese último Cd Diana ha utilizado un vídeo en blanco y negro interpretando "Cuando venga el amor", donde aparece abrazada a un modelo con su espalda desnuda, abrazándolo. Imágenes sensuales, como sensual es la voz de su protagonista. En un disco anterior, que tituló genéricamente "Resiliencia", nos sorprendió de entrada tal vocablo, que no es de uso popular, sino culto. Ella parece haber contribuido a su mayor conocimiento. Lo descubrió en 2010, un año que Diana atravesaba por una crisis personal. Iba al psicoanalista. Supo entonces el significado de tal palabra. Y la atrapó para cantarla.

diana-navarro-esradio-2.jpg
En una visita a esRadio | Archivo

Hay una pequeña historia acerca de su relación con su paisano Pablo Alborán. Siendo Diana ya muy conocida procuró alentarlo cuando su colega iniciaba una meteórica carrera de cantautor. Y él, ya convertido en un ídolo, le confesó que había pensado mucho en ella a la hora de componer "Tú, y tú y solamente tú", que aún recordándonos por su título al antaño escribillo de un bolero-cha-cha-chá, fue elegido por este inspirado malagueño para darse a conocer en toda España y luego en Hispanoamérica. Desde luego si Pablo se acordó de Diana en esa romántica balada no era precisamente porque se hubiera enamorado de ella. Tal vez por agradecimiento.

Diana, que estudió Arte Dramático, ya debutó en el cine y últimamente ha realizado un "cameo" en la última película de Santiago Segura. Y es que la malagueña es muy activa. Una mujer sencilla, simpatiquísima que, procediendo de una modesta familia del barrio de Huelin, es hoy una indiscutible artista, dueña de una de las voces andaluzas más importantes. Por el momento no ha decidido ser madre, dedicada a su profesión y a su marido, lo que no descarta para un inmediato futuro, puesto que en la actualidad cuenta cuarenta y dos años.

En Chic

    0
    comentarios

    Servicios