
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Móstoles ha desestimado todas las peticiones presentadas por Giorgina Uzcategui, expareja de Ilia Topuria, en relación con su hija en común, según ha publicado en exclusiva la revista ¡HOLA! tras la vista celebrada el pasado 7 de enero.
La resolución judicial conocida tras la comparecencia rechaza la solicitud de Uzcategui para viajar a Miami con la menor, de un año y medio. Tal y como detalla ¡HOLA!, la decisión implica que la niña no podrá salir de España sin autorización expresa de la juez, manteniéndose así el control judicial sobre cualquier desplazamiento fuera del país.
La petición de la madre se basaba en motivos de seguridad personal. Según su planteamiento ante el juzgado, desde que Ilia Topuria difundió un comunicado explicando su situación personal habría recibido amenazas y no se sentiría segura en España, motivo por el que solicitó trasladarse a Estados Unidos con la menor. Sin embargo, el juzgado ha desestimado todas las peticiones formuladas, de acuerdo con la información publicada por la citada revista.
La vista judicial en Móstoles
Ilia Topuria acudió el miércoles 7 de enero al Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Móstoles para prestar declaración en una vista celebrada a puerta cerrada, a la que solo accedieron la juez, el fiscal, los abogados y las partes implicadas. La comparecencia congregó a numerosos medios de comunicación en las inmediaciones del edificio judicial.
Días antes de la vista, el luchador emitió un comunicado público para desmentir que hubiera sido citado por un asunto relacionado con violencia de género. En este texto explicó que la citación obedecía exclusivamente a un asunto familiar y administrativo vinculado a un posible viaje de su hija fuera de España, y aseguró que colaboraría con la justicia siempre que fuera requerido.
Topuria precisó que el hecho de acudir a un juzgado especializado en violencia sobre la mujer responde al funcionamiento del sistema judicial, y no al objeto del procedimiento.
— Ilia Topuria (@Topuriailia) January 3, 2026
Tras la comparecencia, no se adoptó ninguna medida cautelar contra el deportista. El procedimiento continúa centrado únicamente en la situación de la menor y en las decisiones relacionadas con su custodia y movilidad, sin que se haya impuesto ninguna restricción adicional a Topuria.
Según ha desvelado la misma revista, desde el entorno del campeón de la UFC se señala que Topuria se encuentra "muy contento y muy satisfecho" con la decisión judicial. La resolución supone su primera victoria legal en el conflicto con su expareja y podría abrir un nuevo escenario para poder retomar el contacto con su hija, a la que, según manifestó en su perfil de X el pasado 3 de enero, lleva cuatro meses sin ver pese a haberlo intentado en numerosas ocasiones.
El origen del conflicto
La relación entre Topuria y Uzcategui se deterioró a finales del año pasado, cuando ella presentó una denuncia por supuestos malos tratos. El luchador ha negado de forma reiterada esas acusaciones y las ha calificado públicamente como infundadas, asegurando que se produjeron tras su negativa a aceptar determinadas pretensiones económicas tras la separación.
Topuria ha defendido que decidió romper su silencio para frenar la difusión de informaciones que considera falsas y ha afirmado que ha querido mantener discreción por el bienestar de sus hijos.
La nueva ilusión de Ilia Topuria
En paralelo al proceso judicial, en los últimos días ha trascendido que Ilia Topuria habría iniciado una nueva relación sentimental. Tal y como desveló Daniel Carande en la Crónica Rosa, de Es la Mañana, el deportista fue visto el pasado día de Reyes en una terraza de Majadahonda acompañado de una mujer, con la que compartió un desayuno y muestras de complicidad. Por el momento, no ha trascendido la identidad de la joven.
El actual campeón mundial de peso ligero y peso pluma de la Ultimate Fighting Championship permanece inactivo desde junio de 2025. El propio Topuria anunció que no competiría en los primeros meses de 2026 por motivos personales, un parón que coincide con el contexto judicial y personal que el luchador está atravesando.



