
Las recientes acusaciones contra Julio Iglesias han generado un gran revuelo mediático. Dos exempleadas del hogar del cantante han denunciado agresiones sexuales, humillaciones y maltrato físico y verbal durante 2021 y 2022 en sus residencias de República Dominicana y Bahamas.
El reportaje, resultado de más de tres años de investigación, incluye entrevistas a más de quince extrabajadores del artista, así como pruebas como imágenes, conversaciones de WhatsApp y testimonios de psicólogos que atendieron a las presuntas víctimas. Tras la denuncia presentada el 5 de enero ante la Justicia española, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha abierto diligencias de investigación penal, aunque los hechos denunciados no habrían ocurrido en España.
Aunque muchos esperaban que el propio cantante respondiera públicamente, Julio mantiene un llamativo silencio. Su reacción inicial ha sido de preocupación, pero "va a ir a por todas con su equipo de abogados", señala Paloma García, colaboradora de Y ahora Sonsoles. "Está muy preocupado, más que en otras ocasiones, pero también se está ocupando", ha añadido.
Fuentes cercanas al artista aseguran que la repercusión internacional del caso y el impacto en su imagen pública le han afectado profundamente. "Es como si lo hubieran matado internacionalmente hablando, por su imagen. Tiene a sus abogados a por todas, confía mucho en uno de ellos", indican.
El caso ha generado numerosas reacciones. Amigos y conocidos de Julio, como Ana Obregón, Ramón Arcusa o Makoke han defendido su comportamiento, asegurando que siempre ha sido respetuoso e intachable con sus empleadas y calificando de increíble el testimonio de las dos exempleadas.


