
Esta noche, el programa ¡De Viernes! se convierte en el escenario de una de las entrevistas más tensas y esperadas de la temporada: el regreso de Laura Matamoros a Telecinco. Lo que inicialmente se planteaba como un repaso a su trayectoria tras Supervivientes, ha mutado en una denuncia pública de tintes oscuros. La influencer se sienta frente a Santi Acosta y Beatriz Archidona no solo para hablar de televisión, sino para detallar el grave conflicto que mantiene con su primo, Carlo Costanzia, a quien acusa de coacciones y de haber protagonizado un episodio de amenazas que ha fracturado irremediablemente a la familia.
El origen de este enfrentamiento, que ha saltado de las redes sociales a los platós de televisión, se sitúa en un encuentro fortuito en Aravaca que Laura describe como una emboscada. Según el relato que ha ido desgranando en sus intervenciones previas en Espejo Público y que ampliará esta noche, la situación fue de una agresividad verbal extrema. "Fue una situación violenta e incómoda. Son momentos muy tensos los que vivo yo con él en el coche. Son violentos, conversaciones salidas de tono y me siento coaccionada", ha confesado la hija de Kiko Matamoros con la voz visiblemente quebrada. El motivo de este estallido por parte del hijo de Mar Flores sería, supuestamente, el malestar de Carlo por los comentarios que Laura ha vertido sobre su relación con Alejandra Rubio y su entorno familiar.
La gravedad de los hechos ha escalado hasta el punto de que Diego Matamoros, hermano de la protagonista, ha intervenido públicamente para denunciar la actitud de su primo, asegurando que Carlo se presentó de forma "amenazante y agresiva" en la puerta de la casa de su hermana. Este clima de miedo y tensión es el que Laura pretende desgranar esta noche con una crudeza inédita. "Es muy fuerte las cosas que me dice y cómo me pide que ni yo ni nadie de mi familia puede hablar de él", detalla en uno de los avances más reveladores. Para la colaboradora, este episodio no es una simple riña familiar, sino un intento de censura mediante la intimidación: "No estoy contando el contenido total, pero el contexto fue muy duro. Me duele mucho porque al final es familia".
La entrevista también servirá para responder a la contraofensiva de Alejandra Rubio, quien desde el plató de Vamos a ver ha calificado las acusaciones de "vergüenza" y ha retado a Laura a demostrar que Carlo conoce siquiera su domicilio. La respuesta de Matamoros ha sido un dardo directo al corazón de la pareja: "Si Alejandra quiere saber por qué Carlo conoce mi casa, que mire su WhatsApp". Esta afirmación sugiere que existen pruebas documentales de las coacciones que Laura planea sacar a la luz esta noche, elevando la apuesta en una guerra mediática que ya ha salpicado a Mar Flores y Terelu Campos.
Este conflicto llega en un momento de máxima vulnerabilidad para Laura, quien asegura estar "quemada" literalmente por el entorno de su primo. La decepción con su tía, Mar Flores, también formará parte del eje central de la noche. "Me duelen estas declaraciones porque somos familia", sentenciaba Laura tras ver cómo la modelo evitaba defenderla públicamente. Esta noche, la influencer se despoja de la coraza para explicar por qué ha decidido romper su silencio y qué medidas legales podría tomar ante una situación que, según su círculo cercano, ha sobrepasado todos los límites.

