
Rappel ha protagonizado uno de los episodios más delicados en lo que a su estado de salud se refiere. Después de que saltaran las alarmas por su repentino ingreso médico, finalmente las noticias son tranquilizadoras. Tras permanecer en la unidad de cuidados intensivos debido a una severa complicación, ya ha recibido el alta y se encuentra en su domicilio particular, donde ha comenzado un proceso de recuperación que requerirá reposo y tranquilidad durante los próximos días. El susto, no obstante, ha sido de gran envergadura.
Según la información trascendida a los medios de comunicación y confirmada por el propio afectado, el motivo de esta hospitalización de urgencia fue un cuadro agudo de diverticulitis. Esta afección intestinal le provocó una hemorragia de gran intensidad que los facultativos tardaron en lograr estabilizar. Por este motivo, el paciente tuvo que ser ingresado en la UCI del Hospital Universitario HM Torrelodones, situado en la Comunidad de Madrid, donde permaneció bajo estricta vigilancia médica a lo largo de tres jornadas consecutivas. Durante este tiempo crítico, los médicos que le atendieron se vieron obligados a administrarle hasta dos transfusiones de sangre para compensar la grave pérdida que estaba sufriendo su organismo.
Ha sido a través del programa de televisión El Tiempo Justo donde se ha podido conocer de primera mano el testimonio del protagonista, quien ha querido poner fin a las especulaciones sobre su diagnóstico. En conversación con el citado espacio televisivo, explicó con detalle el calvario médico que ha atravesado: "He estado muy fastidiado. He estado en la UCI tres días y me tuvieron que poner dos transfusiones de sangre, porque tuve una hemorragia producida por los divertículos, que ya tuve yo problemas hace años".
Afortunadamente, la evolución fue favorable. Después de mantenerse en observación clínica y someterse a diversas pruebas diagnósticas, el equipo médico determinó que el peligro había pasado, permitiendo su traslado a casa. Pese a haber superado el tramo más crítico de la enfermedad, no ha ocultado el temor que llegó a sentir ante la gravedad de la situación, empleando una descripción muy gráfica sobre la fuerte hemorragia padecida: "Echaba sangre como si estuviera pariendo. En mi vida he estado en una UCI. Me asusté mucho. No me dolía, pero no era normal".
Para descartar cualquier tipo de consecuencia a largo plazo o daño colateral derivado de la enfermedad, los especialistas optaron por realizarle exámenes adicionales antes de firmar el alta definitiva. "Me han hecho dos resonancias para ver si había alguna secuela de algo y está todo bien", tranquilizaba en sus declaraciones, demostrando además que mantiene intacto su sentido del humor pese a las adversidades: "Ya he pasado el susto y la ITV". A partir de este momento, su principal objetivo será mantener el reposo indicado por los médicos, alejado temporalmente del foco mediático para garantizar una recuperación completa y sin sobresaltos.
