
La relación entre Jesús Vázquez y Mediaset España, que durante más de dos décadas fue el matrimonio más sólido de la televisión nacional, ha saltado por los aires de forma definitiva. Lo que comenzó como una salida discreta hacia la cadena pública se ha transformado en un cruce de reproches públicos tras la visita del presentador a La Revuelta. La exhibición de un pantallazo sobre las audiencias de su antiguo canal y la posterior réplica de Telecinco en sus promociones han marcado el inicio de una hostilidad hasta ahora desconocida entre el artista y su antigua casa.
El detonante: un pantallazo comprometedor en TVE
La visita de Jesús Vázquez al programa de David Broncano en La 1 no fue una entrevista promocional al uso. Desde el inicio, el gallego se mostró especialmente crítico con su última etapa en Fuencarral, llegando a afirmar que se sentía "infravalorado" y que había recuperado la "ilusión perdida" al fichar por RTVE para el Benidorm Fest. Sin embargo, el momento de mayor tensión mediática ocurrió durante el habitual juego de mostrar el contenido del teléfono móvil del invitado.
En un descuido —o en una estudiada maniobra—, apareció en la pantalla grande del teatro un pantallazo guardado en la galería de Vázquez. La imagen mostraba el titular de una noticia sobre el discreto estreno de la nueva etapa de ¡Allá tú!, el mítico concurso de las cajas que Vázquez presentó durante años y que ahora ha sido retomado por Juanra Bonet. El titular subrayaba el dato de audiencia: un 7,5% de cuota de pantalla, una cifra sensiblemente inferior a los éxitos cosechados por el gallego en el pasado.
Ante la sorpresa de Broncano, Vázquez reaccionó con una mezcla de risas y aparente apuro, exclamando: "¡No enseñes eso, que es recochineo!". Aunque trató de matizar sus palabras enviando un beso al equipo técnico del programa, el gesto fue interpretado unánimemente como una pulla hacia la gestión de su antiguo canal y el rendimiento de sus formatos actuales.
La respuesta de Telecinco: el contraataque de las "tentaciones"
La respuesta de Mediaset no necesitó de portavoces oficiales ni comunicados de prensa. La cadena optó por utilizar su propia pantalla para contestar a su exestrella. En una de las promociones más recientes de la nueva temporada de La isla de las tentaciones, el equipo de comunicación de la cadena introdujo una narrativa que muchos han interpretado como una réplica directa a las palabras de Vázquez.
En la promo, se hace hincapié en la fidelidad, el éxito y la resistencia de los formatos que "sí funcionan", contrastando el tono de superioridad que el presentador mostró en la pública. Además, la cadena ha intensificado la promoción de sus datos de liderazgo en targets jóvenes, precisamente el público que consume La Revuelta, en un intento de demostrar que, pese a la marcha de rostros históricos, su maquinaria de entretenimiento sigue siendo competitiva.
Un divorcio televisado
Este intercambio de golpes simboliza el fin de una era. Jesús Vázquez, que durante años fue el rostro de la "cadena amiga", parece haber quemado todos los puentes tras su desembarco en la televisión pública. La guerra de audiencias ya no se libra solo en los audímetros, sino también en los gestos, los pantallazos y las indirectas lanzadas desde los platós de la competencia.
Mientras Vázquez se prepara para su nuevo reto profesional, Telecinco reajusta su estrategia demostrando que no permitirá que sus antiguos emblemas cuestionen su vigencia sin recibir una respuesta a la altura de las circunstancias.

