Gabriel Rufián coquetea con Alba Carrillo tras el polémico paso de Irene Montero por su programa
El portavoz de ERC se deja querer por El Sótano Club tras compartir el vídeo donde la presentadora de TEN reclama su presencia en el plató.
A punto de despedir su primera temporada y con la renovación ya asegurada en la parrilla de TEN, el programa vespertino El Sótano Club ha decidido agitar el panorama televisivo introduciendo por primera vez la baza política en su mesa de debate. El espacio de entretenimiento, conducido por Alba Carrillo y Carlos Peguer, se estrenó en esta faceta con una comentada entrevista a la eurodiputada de Podemos Irene Montero, un encuentro que sirvió de catalizador para que el nombre de Gabriel Rufián sonara con fuerza para ser el próximo político en visitar el plató en su próxima tanda de programas.
Durante la emisión del magacín, que se extiende a lo largo de cuatro horas diarias, Alba Carrillo no dudó en abordar las dificultades que encuentra su equipo a la hora de atraer a representantes de diferentes espectros ideológicos. En pleno directo, la presentadora ensalzó la valentía de Montero al tiempo que lanzaba un dardo al resto de la clase política: "Tenemos a la única política, de momento, que se ha atrevido a venir a El Sótano. Hemos invitado a todos, pero solamente Irene Montero ha decidido venir con nosotros. También hemos invitado a Ayuso, pero prefería irse con 'Facharosa' hoy —refiriéndose con burla a su antigua jefa, Ana Rosa Quintana—. Cada uno va donde quiere, donde le representan. Pero seguimos diciendo lo mismo: Ayuso, Almeida, ¿queréis hablar de los carteles y debatimos un poco?".
Fue en ese contexto de reproches hacia quienes rechazan participar en el formato de TEN cuando una de las colaboradoras de la mesa puso sobre la mesa el perfil del líder de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, asegurando que "Rufián molaría también". La propuesta fue recibida con entusiasmo inmediato por parte de la modelo y conductora, quien reaccionó de manera tajante afirmando que "Gabriel Rufián sería maravilloso", para luego rematar su queja sobre los plantones habituales de la política institucional: "Estamos encantados de que vengáis los que queráis, pero luego nos decís que no, que ese día tenéis cosas y os vemos donde Ana Rosa y decimos: '¡jo!, otra vez habéis mentido'".
La reacción del político catalán no se hizo esperar. Conocido por su constante actividad en el entorno digital, Gabriel Rufián recogió el guante casi de inmediato. Varios usuarios de la red social X se percataron de que el portavoz parlamentario había compartido en su propio perfil oficial el fragmento del programa donde las conductoras alababan su posible participación y reclamaban su presencia. Este gesto, interpretado en los círculos televisivos como un claro guiño y una declaración de intenciones, deja la puerta abierta a que el político de ERC se convierta en el próximo invitado estrella del espacio producido por Dollhouse.
La visita de Irene Montero
La hipotética visita de Rufián a El Sótano Club seguiría la senda de la polémica entrevista de Irene Montero, que acudió al plató para desplegar el habitual ideario de su formación en una charla de cuarenta minutos donde cargó con dureza contra el "duopolio" de los medios de comunicación y contra periodistas madrileños, personificando sus críticas de nuevo en Ana Rosa Quintana. La intervención de la eurodiputada también dejó momentos de corte puramente informal y biográfico sobre su vida en Bruselas, llegando a definir de forma peculiar el Parlamento Europeo como un lugar que "está lleno de nazis y a un nazi no te lo puedes tirar". Esta afirmación se produjo al hilo de una conversación distendida sobre las relaciones afectivas y la máxima comentada por la propia Carrillo de que "aunque tengas una mala racha, no te líes con un facha", ante lo cual Montero reconoció haber tenido "alguna caidita" con personas de derechas, aclarando de inmediato que "no con políticos del PP".
La mesa de El Sótano Club, que cuenta entre sus colaboradores habituales con figuras como Marta Riesco, Alberto Guzmán o Samantha Hudson, parece haber encontrado en este cruce de declaraciones y en la interacción directa con figuras como Gabriel Rufián un filón para intentar revitalizar sus maltrechas audiencias. El sutil pero evidente coqueteo de Rufián con el programa no solo alimenta las expectativas sobre su futura presencia en el plató, sino que confirma la estrategia del magacín de convertirse en un escaparate alternativo para aquellos políticos que se prestan a debates fuera de los circuitos y códigos de los informativos convencionales.
Lo más popular
-
Enrique Cerezo: "Recibimos llamadas de gente sorprendida que siempre había estado en contra del cine español" -
Enrique Navarro: 'Elegisteis el deshonor y ahora tendréis la guerra' -
La población que ni tiene ni busca empleo alcanza su máximo histórico y ya supera los 17,3 millones de personas -
Paula Echevarría, que no da el paso para casarse, estrena nueva serie -
El problema de la repatriación de los detenidos en Ceuta a Marruecos: "Se cambian de nombre y vuelven a entrar"
Ver los comentarios Ocultar los comentarios